

CAPITULO X------------El terrorista---------------------pag.354
(1)Varias veces tras el tic-tic-tic telegráfico de su párpado,quedó su ojo izquierdo vuelto hacia donde Carne Cruda se hamacaba colgado de la nuca.¡Perdón!¡Carne Cruda….por salvarme yo!Te traicione,te traicione,pero no ignoras que ya la traición es como nuestra propia vida,nuestra manera de ser,y lo traicionamos todo,todo,nos traicionamos a nosotros mismos,la tierra donde nacimos,lo que somos,lo que aprendimos y hasta lo que defendemos,ja,ja,ja…
Vengo con una gran imprudencia,necesito una recomendación de su merced para que me den o me vendan….¡Huy!'Huy!,ésa es palabra mayor…..-respingo Tamagas después de oir a Benujon acercársele a la oreja a soplarle la palabra " dinamita".Tengo a uno de mis hijos,con el trabajo parado,pues con esto de las fiestas no ha podido conseguir.Es ése mi muchacho que se dedica a sacar piedra en San Buenaventura.
(2) El pórtico.
Aquí observé los pájaros buscando el
augurio Ængus de los pájaros. Van, vienen.
Anoche volé. Volé fácilmente. Los hombres se
maravillaban. Después la calle de las rameras.
Me alargó un melón cremoso.
Entra. Verás.
—El judío errante —susurró Buck
Mulligan con pavor de payaso—. ¿Viste sus ojos?
Te miró con apetito. Te amo, viejo marinero.
¡Oh!, Kinch, estás en peligro. Consíguete un
protector de bragueta.
Manera de Bueyesford.
Día. La carretilla del Sol sobre el arco del
puente.
Una espalda oscura pasó delante de ellos.
Paso de un leopardo que desciende, que sale por
el portón bajo púas de rastillo.
Ellos siguieron.
Oféndeme todavía. Sigue hablando.
Los ángulos de las casas se definían en el
aire amable de Kildare Street. Nada de pájaros.
De los tejados ascendían dos penachos de humo
desplumándose en el soplo suave de una ráfaga.
Deja de pelear. Paz de los sacerdotes
druidas de Cymbeline, hierofántico; de la
amplia tierra un altar.
Loemos a los dioses
Y que las retorcidas volutas de nuestro
incienso trepen a sus narices Desde nuestros
benditos altares
(3) Dígame, ha tenido problemas con la policía, ¿verdad? Tiene antecedentes...
—A su mamá venía a verla un policía. Un policía secreta normal. Pero a Ignatius no. La verdad es que a su madre le gusta algo el pimple. Últimamente no la veo mucho borracha, pero hace un tiempo, empinaba el codo de lo lindo. Un día salí al patio de atrás y se había enredado en una sábana húmeda que estaba colgando del tendal. Señor, vivir al lado de esta gente, me ha acortado la vida por lo menos diez años. ¡Los ruidos! Banjos y trompetas y gritos y chillidos y la televisión. Los Reilly deberían trasladarse al campo, vivir en una granja. Tengo que tomar seis, siete aspirinas, todos los días.
La señorita Annie metió la mano en el cuello de su bata de casa, buscando algún tirante que se le había deslizado del hombro.
—Pero voy a decirle una cosa —prosiguió—. Quiero ser justa. Ese Ignatius era un buen chico hasta que se le murió aquel perro grande que tenía. Tenía un perro muy grande que venía siempre a ladrar debajo de mi ventana. Así empecé yo a enfermar de los nervios. Luego, el perro murió. Bueno, pensé yo, puede que ahora tenga un poco de paz y tranquilidad. Pero no. Ignatius colocó el perro en el salón de su mamá con unas flores en la pata. Entonces fue cuando él y su mamá empezaron a pelearse por primera vez. La verdad es que creo que fue entonces cuando ella empezó a beber. En fin, Ignatius fue a ver al sacerdote y le pidió que viniese a decirle las oraciones al perro. Ignatius quería hacer una especie de funeral. Bueno, el sacerdote dijo que no, claro, y creo que fue entonces cuando Ignatius dejó la Iglesia. Y, en fin, se montó su propio funeral. Un chico tan grande, que ya estaba estudiando bachiller,' no debería haber hecho una cosa así. ¿Ve usted aquella cruz?
(4)
Se les prohibirá tener esclavos en cautiverio.
-No deberán usar sus túnicas moriscas. En su lugar, deberán adaptar su vestimenta
y su comportamiento a las costumbres de Castilla.
-Sus mujeres no se cubrirán la cara bajo ninguna circunstancia.
-Se les prohibirá cerrar las puertas de sus hogares.
-Sus baños serán destruidos.
-Se prohibirán sus bodas, festividades públicas y canciones licenciosas.
-Se advertirá a las familias que, después del tercer hijo, todos sus descendientes
serán puestos al cuidado de la Iglesia de Castilla y Aragón, para ser educados
como buenos cristianos.
- La sodomía está tan extendida en estas tierras, que para erradicaría debemos
ser extremadamente severos. En circunstancias normales será castigada
con la muerte, y en caso de que este acto se cometa con un animal, se asignará
al culpable una pena de cinco años de galeote.
Aunque estas medidas parezcan contradecir los términos de la Capitulación
acordada por nosotros, son la única solución para la enfermedad que ha carcomido
nuestras almas durante tanto tiempo. Si sus Excelentísimas Majestades están
de acuerdo con mis propuestas, sugeriría que la Sagrada Inquisición abriera un
ministerio en Granada sin dilación, y que los familiares acudieran de inmediato
a esta pecaminosa ciudad para recoger pruebas. Dos, o a lo sumo tres, autos de
fe bastarán para hacer comprender a esta gente que no pueden continuar tomando
a la ligera el poder que Dios ha querido ejercer sobre ellos.
A la espera de vuestra pronta respuesta, el más fiel servidor de Vuestras Majestades,
Francisco Jiménez de Cisneros
(5)Era inútil fustigarse,tratar de darse miedo.Se quedaría allí,quieto,esperando."¿Será que prefiero la muerte?", se dijo con sorpresa.Pero,no,tampoco era eso;era mucho más extraño.Era más bien como una atroz curiosidad de aquel momento que iba a llegar.Levanto la cabeza y contempló a los "Stuka"que seguían evolucionando en el límpido cielo de Junio.
(6) FRANCESILLO
Marcel había llegado a España después de la guerra europea como corresponsal de
varios periódicos de París. En Madrid conoció a Clara, que era maestra nacional.
Fueron a casarse a París, por lo civil, y volvieron a Madrid, a su barrio, Curtidores,
donde nació el pequeño Marcel, un niño rubio, alto y como afrancesado al que todo el
mundo llamaba de apodo Francesillo, hasta que el apodo se convirtió en nombre, como
suele ocurrir, y mucha gente creía que se llamaba Francisco.
Francesillo estudió en el Liceo Francés y pensaba iniciar Letras en la Universitaria.
En aquellos años madrileños y republicanos, el fascismo europeo había tenido su
entoñar en España gracias a la figura de José Antonio Primo de Rivera, hijo del viejo
dictador. Todas las noches y algunas mañanas, los falangistas, que así se hacían
llamar, con resonancia romana, practicaban terrorismo de señoritos en la Gran Vía, en
Cuatro Caminos y otros barrios obreros, en las redacciones de los periódicos de
izquierdas. Marcel procuraba estar presente en estos sucesos (a veces con muertos)
para enviar crónicas a sus periódicos sobre el fascismo español como extensión del
alemán y el italiano. Era conocido ya en Madrid como un corresponsal de izquierdas
que auguraba la guerra civil y condenaba aquella aventura sangrienta y juvenil de los
hijos de la oligarquía. Una noche decidió llevarse también una cámara fotográfica:
-La cámara es más peligrosa -le dijo Clara, su mujer-. Se van a fijar más en ti.
En la glorieta de Cuatro Caminos, unos chicos del barrio vendían Mundo Obrero y
los de José Antonio, que llegaron en un Princess, les atacaron a quemarropa con
pistolas, navajas y porras. Fue un incidente menor y los falangistas ya volvían a su
Princess cuando vieron al hombre de la cámara:
-¡Quietos, un momento, que la foto se la voy a hacer yo a él!
Uno de los falangistas disparó contra Marcel por la ventanilla del coche, al mismo
tiempo que el deslumbramiento de la foto incendiaba la noche. Marcel estaba muerto
en el suelo, con la cámara al lado, y el Princess había desaparecido a gran velocidad,
negro en lo negro de la hora. Cuando la policía reveló las fotos, se veía a Marcel,
reflejado en un escaparate, fotografiando su propia muerte (la figura se doblaba ya por
la mitad). Esta fue la última foto que Clara tuvo de su marido, y tardó algún tiempo en
enseñársela al hijo. Ahora, Marcel/Francesillo llevaba dentro aquella imagen, como
tallada en la retina o viva en el alma.
No le abandonaba ni en sueños.
(1)M.A.Asturias Toritumbo
(2)J.Joyce Ulises
(3)J.Kennedy La conjura de los necios Pags.327*2=654-354=300
(4)A.Tariq A la sombra del granado pags.141*3=423-354=69
(5)R.Merle Week-end en Zuydcoote
(6)F.Umbral Leyenda del Cesar visionario pags.121*3=363-354=9
Los Reyes inician hoy en Egipto el último viaje de la legislatura
• Juan Carlos y Sofía llegan a El Cairo 18 días antes de la campaña electoral
• La lucha contra el terrorismo será el eje central del acuerdo que se firma mañana
Tres muertos en el primer atentado suicida en más de un año en Israel• Dos de las víctimas son los kamikazes, y la otra, una mujer israelí
Un mujer israelí ha muerto esta mañana en un atentado perpetrado en la ciudad de Dimona, en el sur de Israel, por dos kamikazes palestinos que también han fallecido. Este es el primer ataque que se comete en Israel desde hace más de un año.
El último incidente en la central tuvo lugar este lunes
El colectivo Ecologistes en Acció del País Valencia va a iniciar una campaña para exigir el cierre definitivo de la central nuclear de la localidad valenciana de Cofrentes para 2011, año en el que finaliza la autorización de explotación. El grupo ecologista ve un claro riesgo ante los continuos incidentes acaecidos, y sobre todo ante "el preocupante resurgimiento de posicionamientos pronucleares".
El último episodio ocurría este lunes, cuando la central sufrió una reducción de potencia no programada por el fallo de una válvula. Según un comunicado del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el suceso no supuso riesgo para los trabajadores, la población o el medio ambiente. "clasificándose provisionalmente como nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares".
Este incidente se suma a las dos paradas no programadas los días 13 y 25 de enero. El pasado año, se registraron tres paradas no programadas y 11 sucesos notificables. Por estos motivos, Ecologistes en Acció del País Valencià tiene previsto impulsar una campaña para informar de los riesgos de la fuente de energía "más sucia y peligrosa" y para exigir que la central nuclear de Cofrentes se cierre en 2011. La asociación pretende además que todas estas acciones sirvan para acallar a los grupos pronucleares.
CAPITULO IX-------------------¿COMO ERA ELLA?---------------------------------------pag.055
(1)Los dioses,que te privaron de los dos ojos y de los treinta y dos dientes,te dieron en cambio una esplendida voz y una memoria inagotable.Pero confiésalo:¿es ésa toda la verdad?No me resulta fácil creer que la huida del cuadragésimo octavo hijo de Priamo con una reina espartana haya provocado la guerra de Troya, que abarcó a casi todas las ciudades de Grecia y Asia Menor,y que debe haber causado por lo menos cien mil bajas.Y ni siquiera puede decirse que Paris haya tratado de apoderarse del trono de Esparta..Dime:¿Qué valor en ganado o en metal asignarías a una esposa que después de nueve años de matrimonio no había dado un hijo a Menelao,y que pertenece a una familia reconocidamente adultera?La pérdida de los derechos conyugales de Menelao habría podido solucionarse con diez o veinte libras de oro,cuanto mucho.No puedo creer que los pretendientes de Helena se hayan comprometido a hacer una guerra al otro lado del mar,a favor de Menelao,cuya elección como esposo parecía una conclusión inevitable,o que el padre y los hermanos de Paris aceptaran defender Troya contra ellos,durante diez años,antes que devolverle a Helena.Todas las guerras civiles son guerras dinásticas,rey y señor.
(2) Un sitio verdaderamente solitario aquél.Los pinos oscilaban suavemente;había nieve por los alrededores,viéndose entre ella motas de suelo negro.¡Qué tontería!¿Cómo iba a haber nieve allí en Junio?Deberia haber borradoeso..Sin embargo,el autor real de la cosa no soy yo,sino mi impaciente memoria.Y el poste amarillo tenía un casquete de nieve también.Asi es como el futuro se filtra a través del pasado.En fin,basta,enfoquemos de nuevo aquel dia de verano:un lugar inundado por la luz delsol;sombras de ramas que se proyectan sobre la pintura azul del coche.
(3) En cuanto me entrega el paquete y me dice que lo trae de parte de su mamá, escapa.
Bajo algunos escalones, me inclino sobre la barandilla y veo que el sombrerito de plumas da vueltas por la espiral de la escalera, como una pluma lanzada al viento. ¡Adiós, hijo mío! Mucho me hubiera gustado hablarle, pero ¿qué le habría preguntado? No es prudente interrogar a los niños; y el paquete puede acaso instruirme bastante mejor que el mensajero.
Es un paquete grande y de muy escaso peso. En mi biblioteca desato las cintas, quito el papel que lo envuelve, y veo... ¿qué? Un leño, un leño enorme, un verdadero tronco de Navidad; como pesa muy poco lo supongo hueco, y efectivamente, averiguo que se compone de dos partes unidas por dos aldabillas, que se abre sobre unas charnelas. Descorro las aldabillas y me cubre una lluvia de violetas que invaden mi mesa, mi pecho y mi alfombra; entran en mi chaleco, en mis mangas; me ponen perfumadísimo.
—¡Teresa! ¡Teresa! Traiga floreros con agua. Aquí hay unas violetas que no sé de dónde vienen ni quién las envía; pero deben proceder de un país encantador y de una mano preciosa. Vieja lechuza, ¿me oye usted?
He puesto las violetas sobre la mesa, que recubren por entero con su abundancia perfumada. Pero aun queda algo dentro del leño: un libro, un manuscrito. Es... no puedo creerlo y, sin embargo, es imposible dudarlo... Es La leyenda dorada, es el manuscrito del clérigo Juan Toutmouillé. Aquí están las Purificación de la Virgen y La Coronación de Proserpina; he aquí la leyenda de San Droctoveo. Contemplo la reliquia perfumada de
violetas. Vuelvo las páginas, entre las cuales han resbalado algunas florecillas pálidas, y encuentro junto a la leyenda de Santa Cecilia una tarjeta que dice: PRINCESA TREPOF.
¡Princesa Trepof! Usted, que reía y lloraba alternativamente, con tanta gracia, bajo el hermoso cielo de Agrigente, y a la que un viejo taciturno juzgó locuela, hoy me parece loca del todo con espléndida y bella locura; y la buena persona a quien colma de alegría irá con el tiempo a besar su mano y a devolverla este precioso manuscrito, cuya publicación exacta le deberemos la ciencia y yo.
(4) ¡Venga,entrégueme los tesoros!-La vieja chilló:¡Son míos!.Con gesto grandilocuente sacó un revólver de su bolsillo y disparó a la joven.La sangre manó a borbotones de los oídos de la v´ctima..Lentamente,fue desmoronándose; con la boca abierta,fijó la mirada en el cielo y suspiró:¡Tan pronto!¡Tan pronto!-y murió.Esto es un asesinato-dijo sin pestañear el gordo.Asi es-respondió la vieja,impávida.De súbito,el viejo comenzó a reírse fingidamente y entono una alegre cancioncilla:
Nada es verdad,todo es mentira
Pura burla,mi querida,
Todo transtornado,falseado,Lisa,
Nada meree una sonrisa.
El gordo y la vieja se miraron con rostros inexpresivos.Luego cayeron pesadamente al suelo.Surtidores de sangre manaban de sus cuerpos,coloreando toda la habitación de rojo oscuro..Resono un aplauso atronador.Al minuto siguiente todo estaba en llamas,los cuadros falsos,los baules,los armarios.Me arrojé por la ventana y corri lo más rápido posible.Ya en mi torre,respiré profundamente.Gracias a Dios,nada le había pasado al libro9.Lo puse sobre la mesa y me dormi de inmediato.A la mañana siguiente,no daba crédito a mis ojos.Del susto,se me cayó el alma alos pies.El libro había desaparecido.
Claro que, como misionero, Pablo necesitaba a las mujeres; las elogia en las salutaciones de sus cartas como «colaboradoras» y «combatientes». También las equipara con el hombre, pero ante Dios (¡como hace con los esclavos y los señores!): una paridad que, por cierto, ya existía en el culto a Isis y, de modo similar, en los misterios de Eleusis y Andania. Sin embargo, en la práctica. Pablo priva a la mujer de la palabra en el culto, por principio. «Las mujeres en las asambleas de la
comunidad deben callar, pues no les está autorizado hablar, sino que tienen que someterse (...)»: se trata del tristemente famoso «Mulier taceat in ecclesia», algo que ha hecho historia; y no sólo historia de la Iglesia. Ni la misma María le merece a Pablo una sola mención.
La pobre idea que tiene de la mujer queda demostrada por la jerarquía de la primera Carta a los Corintios: Dios-Cristo-Hombre-Mujer. Además le ordena —«en nada menos que dieciséis versículos» (Kari Barth)— el uso del velo durante la oración y el oficio divino: un signo de su inferioridad, pues llevar el velo significa «avergonzarse del pecado traído al mundo por la mujer». Pablo continúa difamando a la mujer, pues el hombre, por el contrario, «es la imagen y el reflejo de Dios. No es el hombre el que procede de la mujer, sino la mujer del hombre; tampoco fue creado el hombre por razón de la mujer, sino la mujer por razón del hombre». Y todavía se saca de la manga la Leyenda de la Caída del Antiguo Testamento en un sentido antifeminista: «Es así que la mujer debe llevar una señal de sujeción sobre la cabeza, por causa de los ángeles»
(6) Podéis estar seguros, señores, de que si el diablo es tal y como se le pinta,
no habita en un elemento tan sutil como el fuego. Es un gran contrasentido
colocar a tan feísima bestia en el sol. Pero, como ya he tenido el honor de
decírselo, señor Dalevuelta, al capuchino de vuestra señora madre, yo
entiendo que los cristianos calumnian a Satanás y a los demonios. Que
pueda haber, en algún mundo desconocido, seres mucho más malvados y
perversos que los hombres, es posible, aun cuando casi es inconcebible.
Pero seguramente, si existen, habitarán regiones privadas de luz y, si arden,
serán en los hielos, que, en efecto, producen dolores de quemadura, y no en
las llamas ilustres, entre las ardientes hijas de los astros. Sufren porque son
malvados, y la maldad es un mal; pero sus padecimientos sólo deben
consistir en sabañones. Por lo que se refiere a vuestro Satán, que es el
horror o el coco de vuestros teólogos, yo no le considero tan despreciable
juzgándole por todo cuanto de él decís, y, si por ventura existiera, yo le
tendría, no por una bestia horrible, sino por un pequeño silfo o, por lo
menos, por un gnomo metalurgista, un poco burlón y muy inteligente.
El abate se tapó los oídos y huyó para no escuchar más.
(1)Robert graves La hija de Homero
(2)Vladimir Nabokov Desesperacion
(3)A.France El crimen de un académico
(4)Gion Mathias Ad Absurdum
(5)Karlheinz Deschner Historia del cristianismo
(6)A.France El Figon de la reina Patoja
Asunto | "El Mundo", o cómo llamarte un día pirata y al otro copiarte, no reconocer tu autoría y cobrar por ello mediante SMS | |
De | deep | |
Enviado | martes, 29 de enero de 2008 12:38 | |
¿Recordáis esta reciente noticia de El Mundo (rectificada parcialmente a causa de las protestas de los internautas) y donde se llamaba pirata a media España? Pues atentos a la siguiente historia.
Documentos adjuntos: