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sábado, noviembre 28, 2009
LA VISITA
miércoles, noviembre 25, 2009
UN FUEGO
Cuando la hermana de Malta Kanoo se hubo marchado, pasé el aspirador —después de mucho tiempo de no hacerlo— y metí un montón de ropa sucia en la lavadora. Luego saqué todos los cajones de mi escritorio y vacié el contenido en una caja de cartón. Pensaba elegir las cosas que aún pudiera necesitar y quemar el resto, pero apenas había algo útil. Casi todo era inservible. Viejos diarios, viejas cartas por responder, viejas agendas llenas de anotaciones precisas, libretas con direcciones de personas que tiempo atrás habían pasado por mi vida, recortes amarillentos de periódicos y revistas, carnets de socio de la piscina caducados, folletos de instrucciones y garantías de radiocasetes, lápices y bolígrafos a medio usar, trozos de papel con números de teléfono (de los que ya era imposible adivinar de quién debían de ser). Después quemé todas las cartas viejas que había conservado metidas en cajas dentro del armario. Casi la mitad eran de Kumiko. Antes de casarnos, nos escribíamos a menudo. En los sobres aparecían sus pequeños y precisos caracteres. Su letra apenas había cambiado en siete años. Incluso el color de la tinta era el mismo.
Saqué las cartas al jardín, las rocié con aceite y eché una cerilla para prenderles fuego. Las cajas ardieron entre vivas llamaradas, pero el contenido tardó en quemarse más de lo que imaginaba. Era un día sin viento y la blanca columna de humo se alzó en línea recta apuntando al cielo de verano. Era como la enorme planta que creció hasta el cielo de «Las habichuelas mágicas». Si yo trepara por ella, tal vez, allá en lo alto, encontraría un pequeño mundo donde todas las cosas que pertenecían a mi pasado coexistieran con alegría. Sentado en una piedra del jardín, sudando a mares, contemplé inmóvil cómo se alzaba la columna de humo. Era una cálida mañana de verano que anunciaba una tarde tórrida. La camiseta, empapada en sudor, se adhería a mi cuerpo. En una vieja novela rusa, las cartas servirían para alimentar el fuego en una noche de invierno. Jamás para arder en el jardín, rociadas con aceite, una mañana de verano. Pero en la sórdida realidad del mundo en que vivimos, personas empapadas en sudor queman cartas por la ma-ñana, y en verano. En este mundo, uno no puede guiarse por sus preferencias. Hay cosas que no pueden esperar hasta el invierno.
HARUKI MURAKAMI CRONICA DEL PAJARO QUE DA CUERDA AL MUNDO pag.329
Reunidos bajo las nubes, entran por la gran puerta y desaparecen. Apenas son suficientes, y en la fábrica son ajusticiados. Ahora váyase a casa con su mujer y descanse, mientras en los cementerios de automóviles humea la goma y las instalaciones de soplete autógeno segregan su propio sudor. La chapa bosteza, y las aceradas vísceras se salen por las heridas de los coches, que un día fueron más amados que las mujeres, que los pagaron trabajando el doble. Una cosa más: No se deje guiar por su gusto, porque antes de que pueda darse cuenta habrá un nuevo modelo en el mercado, ¡que le está esperando sólo a usted, a usted y a nadie más! entonces ya tendría uno, que antaño, hace mucho tiempo, le engatusó con palabras y cuentas de ahorro. ¡Y ahora basta, a casa!
ELFRIEDE, JELINEK LA PIANISTA Y OTRAS HISTORIAS pag.329
«Vuela —ordenaba a Gibreel aquella fuerza—. Canta.» Chamcha permaneció abrazado
a Gibreel mientras éste, al principio lentamente, y después con rapidez y fuerza crecientes,
batía los brazos. Más y más vigorosamente braceaba y, al bracear, brotó de él un canto que,
como el canto del espectro de Rekha Merchant, se cantaba en una lengua desconocida para él,
con una música nunca oída. Gibreel en ningún momento negó el milagro; a diferencia de
Chamcha, que trataba de descartarlo por medio de la lógica, él nunca dejó de afirmar que el
gazal era celestial y que, sin el canto, de nada le hubiera servido mover los brazos a modo de
alas y, sin el aleteo, era seguro que habrían golpeado las olas como pedruscos o cosa así,
estallando en mil pedazos al tomar contacto con el tenso tambor del mar. Mientras que ellos,
por el contrario, empezaron a frenar. Cuanto más briosamente aleteaba y cantaba, cantaba y
aleteaba Gibreel, más se acentuaba la desaceleración, hasta que, al fin, planeaban sobre el canal
como papelillos mecidos por la brisa.
Fueron los únicos supervivientes de la catástrofe, los únicos pasajeros caídos del Bostan
que conservaron la vida. Fueron depositados por la marea en una playa. Cuando los
encontraron, el más expansivo de los dos, el de la camisa púrpura, deliraba frenéticamente,
jurando que habían caminado sobre el agua, que las olas los habían acompañado suavemente
hasta la orilla; mientras que el otro, que llevaba un empapado bombín pegado a la cabeza como
por arte de magia, lo negaba. «Por Dios que tuvimos suerte —decía—. Toda la suerte del
SALMAN RUSHDIE LOS VERSOS SATANICOS 319 pag,329-319=10
Cuando llegamos a un terreno cubierto de ladrillos ennegrecidos por el fuego, diseminados, el comandante dijo:
—Esta era la ciudad de Vaishali.
La destrucción había sido total. Perros, gatos y animales de presa; serpientes, lagartos y escorpiones, ocupaban las ruinas de la que había sido, apenas diez años antes, la próspera ciudad en que me habían mostrado el recinto del congreso y el altar de Mahavira.
—Naturalmente, el rey proyecta reconstruir la ciudad —dijo el comandante, pateando una pila de huesos.
—Cuando lo haga, sin duda rivalizará con Rajagriha —respondí. Aunque en todo momento tuve cuidado de mostrarme como el leal yerno de un rey al que los indios consideraban el más grande que nunca había existido, de tanto en tanto la curiosidad se
apoderaba de mí—. ¿Hubo aquí gran resistencia? ¿Fue realmente necesario arrasar la ciudad entera?
—¡Oh, sí, señor príncipe! Yo estuve aquí. Tomé parte en la batalla, que duró ocho días. El mayor combate fue allí. —Señaló, hacia el oeste, las palmeras alineadas junto al río seco—. Los obligamos a retroceder desde la orilla. Cuando intentaron refugiarse en la ciudad, los detuvimos ante la muralla. El rey en persona encabezó la carga en la puerta principal. El rey en persona incendió el primer edificio. El rey en persona degolló al general republicano. El rey en persona volvió rojas las aguas del Ganges. —El capitán daba la impresión de estar cantando, antes que hablando. Las victorias de Ajatashatru se convertían ya en poemas para que las futuras generaciones pudieran cantar su gloria y su carácter sanguinario.
Doce mil soldados republicanos habían sido empalados a los lados del camino, desde Vaishali hasta Shravasti. Como la batalla final se había dado en la estación seca, los cuerpos se habían momificado bajo el sol. Como consecuencia de ello, los soldados muertos parecían todavía vivos; tenían las bocas abiertas, como si gritaran o intentaran aspirar el aire. La muerte debía de haber llegado lentamente en lo alto de las estacas de madera. Me sorprendió un poco descubrir que todos los hombres habían sido cuidadosamente castrados. Los indios abominan de esta práctica. Posteriormente, vi vender en Shravasti numerosos escrotos exquisitamente curtidos. Durante esa estación, al menos, estuvieron de moda como bolsas para el dinero. Las mujeres los llevaban atados a sus cinturones, en señal de patriotismo
GORE VIDAL CREACION pag.329
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viernes, noviembre 20, 2009
LONDON CALLING SPANISH BOMBS(THE CLASH)
Se cumplen 30 años de uno de los mejores discos de la historia de la música popular inglesa, el 'London Calling' de The Clash, uno de los más acertadas mezclas de música y política jamás editadas.
El contenido estilístico musical del álbum es muy variado incluyendo el punk lúgubre ("London Calling"), el blues ("Brand New Cadillac"), el ska ("Wrong 'em Boyo"), la música disco ("Lost in the Supermarket"), el reggae ("The Guns of Brixton") y el rockabilly ("Rudie Can't Fail").
El contenido político y la crítica social se encuentran presentes como en todos los materiales de la banda. Particularmente, las canciones que más claramente explicitan la temática política son "London Calling", "The Guns of Brixton". Aunque se creia que "Spanish Bombs" rendía homenaje a los revolucionarios y luchadores de la libertad que combatieron en la Guerra Civil Española y los efectos que tuvo ésta en Andalucía.
Otros temas abordados en el álbum son la soledad consecuente al uso de las drogas ("Hateful"), el materialismo ("Lost in the Supermarket"), el fascismo ("Clampdown") y la vida de Montgomery Clift ("The Right Profile").
London Calling fue grabado en 1979 en Londres. Para la época de su lanzamiento, The Clash era una de las bandas punk más importantes pero su situación no era la mejor dado que estaban muy endeudados, sin mánager y en guerra abierta contra su discográfica, CBS Records. Durante la primavera y el verano europeos de 1979, Mick Jones y Joe Strummer compusieron la mayor parte de los temas del álbum en el departamento de la abuela de Jones, donde éste habitaba
lunes, noviembre 16, 2009
CARGANDO LAS BATERIAS
Dieron las once.Pensé que debía reconducir la conversación y concluirla.Pero de repente me miró y me pidió que la abrazara.-¿Porqué?-le pregunte sorprendido.-Quiero que me cargues las baterías-dijo ella.-¿Las baterías?-.Mi cuerpo está bajo de electricidad.Hace días que no puedo dormir.Cuando me pasa esto,necesito que alguien me cargue las baterías.Si no,no puedo seguir viviendo.Pero tú te casas la semana que viene.El te abrazara tanto como quieras.Cada noche.El matrimonio es eso.A partir de ahora ya nunca estarás baja de electricidad.El problema es ahora-dijo-.No mañana,la semana que viene o el mes que viene¡Estoy baja ahora¡.Estuvimos abrazados.inmóviles.sin decir una palabra,durante mucho tiempo.-¿Va bien así?-.Le pregunte Mi voz me sonó ajena.Parecía que hablara otra persona en mi lugar.Noté que ella asentía.
HARUKI MURAKAMI CRONICA DEL PAJARO QUE DA CUERDA AL MUNDO pag-117
Interviene un cuarto: —Si pretenden insistir en la subjetividad de la lectura puedo estar de acuerdo con ustedes, pero no en el sentido centrífugo que le atribuyen. Cada nuevo libro que leo entra a formar parte de ese libro total y unitario que es la suma de mis lecturas. Esto no ocurre sin esfuerzo: para componer ese libro general, cada libro particular debe transformarse, entrar en relación con los libros que he leído anteriormente, convertirse en su corolario o su desarrollo o refutación o glosa o texto de referencia. Hace años que frecuento esta biblioteca y la exploro libro a libro, estante a estante, pero podría demostrarles que no he hecho sino avanzar en la lectura de un único libro.
—También para mí todos los libros que leo llevan a un único libro —dice un quinto lector asomando por detrás de una pila de volúmenes encuadernados—, pero es un libro de tiempo atrás, que aflora apenas de mis recuerdos. Hay una historia que para mí viene antes que todas las demás historias y de la cual todas las historias que leo me parecen llevar un eco que de inmediato se pierde. En mis lecturas no hago sino buscar aquel libro leído en mi infancia, pero lo que recuerdo de él es demasiado poco para hallarlo.
Un sexto lector que estaba de pie pasando revista a las estanterías con la nariz en alto, se acerca a la mesa. —El momento que más me importa es el que precede a la lectura. A veces el título basta para encender en mí el recuerdo de un libro que acaso no existe. A veces es el comienzo del libro, las primeras frases.:. En suma: si a ustedes les basta con poco para poner en marcha la imaginación, a mí me basta aún con menos: la promesa de la lectura. —Para mí, en cambio, lo que importa es el final —dice un séptimo —, pero el final de verdad, último, oculto en la oscuridad, el punto de llegada al que el libro quiere llevarte. También yo al leer busco atisbos —dice señalando al hombre de los ojos enrojecidos—, pero mi mirada excava entre las palabras para tratar de distinguir qué se perfila en lontananza, en los espacios que se extienden más allá de la palabra «fin».
ITALO CALVINO SI UNA NOCHE DE INVIERNO UN VIAJERO pag.117
En el
alegre Perí se esconde Egan de París, sin que
nadie lo busque, excepto yo. Sus estaciones
cotidianas, delante de la triste caja de imprenta
sus tres tabernas, el cubil de Montmartre donde
duerme su corta noche, rue de la Goutt-d'or,
tapizada con los rostros de los desaparecidos en
que depositaron su porquería las moscas. Sin
amor, sin patrias, sin esposa. Ella está muy
cómoda, sin su hombre proscripto, madame, en
la rue Gie-le-Coeur, con un canario y dos
pensionistas. Mejillas vellosas, polleras de
cebra, retozona como la de una muchacha.
Despreciado y sin desesperar. Dile a Pat que me
viste, ¿quieres? Una vez quise conseguirle un
empleo al pobre Pat. Mont fils, soldado de
Francia. Le enseñé a cantar. Los muchachos de
Kilkenny son rugientes magníficos espadas.
¿Conoces esa vieja balada
JAMES JOYCE ULISES pag.117
¡Juá! Sí, claro. Tú no entiendes na de na, hombre. Conseguí un trabajo con un pájaro. ¿Cómo va a gústale a nadie trabaja con un pájaro? —Jones lanzó un poco de humo hacia la barra—. Pero me alegro de que esa chica tenga su oportunidá. Lleva mucho tiempo trabajando para la desgracia
de la Lee. Necesita un descanso. Pero apuesto a que ese pájaro va a gana más dinero que yo. ¡Seguro!
—Sé bueno, John.
—¡Juá! Sí, cómo no, a ti te han lavao el cerebro —dijo Jones—. Tú no tienes a nadie que venga aquí y te limpie el suelo, ¿verdá que no? Di, di.
—No te metas en líos.
—¡Puaf! Hablas iguá que la desgracia de la Lee. Qué lástima que no os conozcáis. Ella te quiere mucho, sí. Dice: «Oiga, muchacho, usté es precisamente la clase de negro tonto a la antigua que llevo toda la vida buscando.» Dice: «Oiga, qué bueno es usté, limpíeme el suelo y pínteme la paré. Es usté tan simpático, ¿por qué no me friega el retrete y me limpia los zapatos?» y tú le dices: «Sí, madame, sí, madame. Me portaré bien.» Y te rompes el culo cayéndote cuando estás limpiando una lámpara y llega otra puta amiga suya a compara tarifas y la Lee va y le tira unas monedas a los pies y dice: «Óigame usté, muchacho, ya está bien de comedia. Devuelva esas monedas antes de que llamemos a un policía.» Sí, señó.
JOHN KENNEDY TOOLE LA CONJURA DE LOS NECIOS pag.117
—También me vengara yo si pudiera, fuera o no fuera armado caballero,
pero no pude; aunque tengo para mí que aquellos que se holgaron conmigo
no eran fantasmas ni hombres encantados, como vuestra merced dice, sino
hombres de carne y de hueso como nosotros; y todos, según los oí nombrar
cuando me volteaban, tenían sus nombres: que el uno se llamaba Pedro
Martínez, y el otro Tenorio Hernández, y el ventero oí que se llamaba Juan
Palomeque el Zurdo. Así que, señor, el no poder saltar las bardas del corral ni
apearse del caballo, en ál estuvo que en encantamientos. Y lo que yo saco en
limpio de todo esto es que estas aventuras que andamos buscando, al cabo al
cabo, nos han de traer a tantas desventuras, que no sepamos cuál es nuestro
pie derecho. Y lo que sería mejor y más acertado, según mi poco entendimiento,
fuera el volvernos a nuestro lugar, ahora que es tiempo de la siega y
de entender en la hacienda, dejándonos de andar de Ceca en Meca y de zoca
en colodra, como dicen
MIGUEL DE CERVANTES EL QUIJOTE pag.117
Alice echó una ojeada despavorida al contenido de la sartén.
—Para mí poquísimo —dijo, haciendo con los dedos el gesto de una pizca, justo antes de que cayera en su plato una enorme cucharada de aquella pasta hipercalórica.
—¿No te gusta?
—Es que soy alérgica a las setas —mintió—, pero lo probaré.
Fabio pareció frustrado y dejó un momento la sartén suspendida en el aire.
—Vaya, lo siento. No lo sabía.
—No importa, de veras —repuso Alice sonriendo.
—Si quieres te hago...
Ella lo acalló cogiéndole la muñeca. Fabio la miró como niño que mira un regalo.
—Lo probaré, en serio.
Él sacudió la cabeza.
—De ninguna manera. ¿Y si te sienta mal?
Retiró la sartén y Alice no pudo evitar sonreír. La siguiente media hora la pasaron hablando ante los platos vacíos y Fabio tuvo que abrir otra botella de vino blanco.
Alice tenía la grata sensación de que perdía trozos de su ser con cada trago que daba. Y a la vez que experimentaba aquella levedad de su cuerpo, sentía la maciza presencia del de Fabio sentado enfrente, los codos apoyados en la mesa y la camisa arremangada hasta mitad del antebrazo. La imagen de Mattia, que tanto la había traído de cabeza las últimas semanas, vibraba débilmente en el aire como cuerda de violín algo floja o nota disonante en medio de un acorde.
—Bien, consolémonos con el segundo plato —dijo Fabio-
BRUNO GIORDANO LA SOLEDAD DE LOS NUMEROS PRIMOS pag.117
Como quizá tuviera relación con su interés por la danza y el arte
dramático, autoricé a Lo a tomar lecciones de piano con cierta señorita
Emperador (como podríamos llamarla los estudiosos franceses), hacia cuya casa
de persianas azules, a poco más de una milla desde Beardsley, Lo podía pedalear
dos veces por semana. La noche de un lunes, a fines de mayo (y más o menos
una semana después de ese ensayo especial al que Lo no me había permitido
asistir), sonó el teléfono de mi estudio (donde yo atacaba el flanco del rey de
Gustave, quiero decir de Gastón) y la señorita Emperador me preguntó si Lo iría
a su casa el martes próximo, pues había faltado el martes anterior y ese mismo
día. Dije que no faltaría... y seguí jugando. Como supondrá el lector, mis
facultades estaban embotadas y dos jugadas después, cuando correspondió
mover a Gastón, comprendí a través de la bruma de mi angustia, que podía
robarme la reina. También él lo advirtió, pero suponiendo que era una trampa de
su astuto adversario, se detuvo un minuto, bufando, silbando, sacudiendo los
carrillos y hasta dirigiéndome miradas furtivas, e hizo movimientos irresolutos
con sus dedos rechonchos, muñéndose por tomar esa jugosa reina y sin
atreverse a hacerlo, hasta que por fin se precipitó sobre ella (¿quién sabe si eso
no le enseñó algunas audacias posteriores?) y yo hube de pasar una hora
interminable sobrellevando el empate. Terminó su coñac y por fin se marchó,
muy satisfecho con su resultado
VLADIMIR NABOKOV LOLITA pag 117
Durante el resto del día caminaba a su lado o se mantenía suspendido en el aire
mientras ella escalaba una pared. En un momento dado, se lanzó en plancha sobre la nieve que
cubría una pronunciada pendiente y se deslizó hacia arriba como si viajara en un invisible
funicular. Allie, por razones que después no sabría explicarse, se comportaba con toda
naturalidad, como quien acaba de tropezarse con un viejo conocido. Wilson le daba
conversación. «Últimamente, en realidad, no tengo mucha compañía», y expresó, entre otras
cosas, su profunda irritación porque la expedición china de 1960 hubiera descubierto su cuerpo.
«Esos pequeños capullos amarillos tuvieron el descaro de filmar mi cadáver.» Alleluia Cone
estaba impresionada por los espectaculares cuadros amarillo y negro de su inmaculado pantalón
bombacho. Contaba estas cosas a las niñas de la escuela de Brickhall Fields que le habían
escrito tantas cartas para pedirle que les diera una charla que no pudo negarse. «Tienes que
venir —le rogaban—. Si hasta vives aquí.» Por la ventana de la clase, se veía su piso, al otro
lado del parque, ahora velado por la nevada que arreciaba.
Lo que no dijo a la clase fue esto: mientras el fantasma de Maurice Wilson describía con
minucioso detalle su propia ascensión —y también sus descubrimientos póstumos, por ejemplo,
el ritual nupcial lento, tortuoso, infinitamente delicado e invariablemente improductivo del yeti,
que él había presenciado recientemente en el Collado Sur—, ella pensó que su visión del
excéntrico de 1934, el primer ser humano que intentara escalar el Everest en solitario, una
especie de abominable hombre de las nieves también él, no fue casual sino una señal, una
declaración de parentesco. Una profecía, quizá, porque fue en aquel momento cuando nació su
sueño secreto, el imposible: el sueño de una ascensión en solitario. También era posible que
Maurice Wilson fuera el ángel de su muerte. «Yo quería hablaros de fantasmas —decía—
porque la mayoría de los montañeros, cuando bajan de las cumbres, se callan estas cosas por
vergüenza. Pero existen, tengo que reconocerlo, a pesar de que yo soy de la clase de personas
que siempre mantienen los pies bien asentados en tierra.»
Esto era una broma. Sus pies. Ya antes de subir al Everest había empezado a tener
fuertes dolores, y su médico, la doctora Mistry, una mujer de Bombay poco amiga de rodeos, le
dijo que tenía arcos caídos. «Lo que vulgarmente se llama pies planos.» Sus arcos, que siempre
fueron débiles, se habían debilitado más aún por el uso prolongado durante años de zapatillas y
calzado perjudicial. La doctora Mistry no pudo proponer grandes soluciones: ejercitar los dedos
aprisionando objetos, subir corriendo las escaleras descalza, usar calzado apropiado. «Todavía
es joven —le dijo—. Tiene que cuidarse. Si no, a los cuarenta años será una inválida.» Cuando
Gibreel —¡maldita sea!— se enteró de que había subido al Everest como si pisara puntas de
lanza, él empezó a llamarla su silkie. Él había leído un libro de cuentos de hadas en el que
encontró la historia de la sirena que dejaba el océano y tomaba forma humana por el amor de
un hombre. Ahora tenía pies en lugar de cola, pero cada paso era un martirio, como si caminara
sobre cristales rotos; a pesar de todo, ella seguía andando, alejándose del mar, tierra adentro. Tú
lo hiciste por una puñetera montaña, le dijo. ¿Lo harías por un hombre?
SALMAN RUSHDIE LOS VERSOS SATANICOS pag. 177.
¿Tienes idea de por qué el jefe se tomó con tanto empeño la búsqueda
del carnero?
—No —le respondí—. Sería más sencillo preguntárselo a él.
—Si se le pudiera preguntar, sí. Pero desde hace un par de semanas, está
inconsciente. Es de temer que no recobre el sentido. y si el jefe muere, morirá
con él el secreto de ese carnero que lleva la impronta de una estrella en el lomo,
quedará para siempre enterrado en las tinieblas. Es algo a lo que no puedo
resignarme. No por las pérdidas o ganancias que pueda reportarme a nivel
personal, sino por razones mucho más trascendentales.
Levanté la tapa del encendedor; dándole a la ruedecilla, lo encendí. A
continuación, cerré la tapa.
—Tal vez estés pensando que lo que te digo es una sarta de tonterías. Sin
embargo, me gustaría que comprendieras que es todo lo que nos queda. El jefe
muere. Y con él se muere esa «voluntad» única. En consecuencia, cuanto rodea
a su «voluntad» se extinguirá con él. Después sólo quedará lo que se pueda
contar en cifras. Nada más. Así que necesito dar con ese carnero.
Por primera vez, mi interlocutor cerró los ojos durante unos segundos,
breve intervalo en el que se mantuvo silencioso
—Se me ha ocurrido una hipótesis. No es más que eso, desde luego. Si
no te gusta, olvídala. Creo que ese carnero es, ni más ni menos, la matriz de la
«voluntad» del jefe.
—Eso suena a cuento de hadas —dije. Pero no me prestó atención.
—Sospecho que el carnero se metió dentro del jefe. Tal vez fue eso lo
que ocurrió en 1936. A partir de entonces, y durante más de cuarenta años, el
carnero ha vivido dentro del jefe. Es posible que allí haya una pradera y unos
abedules blancos. Justamente como en esa fotografía. ¿Qué te parece
HARUKI MURAKAMI LA CAZA DEL CARNERO SALVAJE 117
Estimado señor profesor:
Tal vez le sorprenda recibir esta carta de un modo tan inesperado. Le ruego que perdone mi atrevimiento. Posiblemente mi nombre no le diga nada, pero yo he sido profesora de primaria en una pequeña escuela de la ciudad** de la prefectura de Yamanashi. Quizás, al leerlo, se acuerde usted de mí. Yo era la profesora tutora que condujo a aquel grupo de niños a realizar ejercicios prácticos a la montaña el día del incidente de la pérdida de conciencia colectiva, a finales de la guerra. Poco después del suceso, usted, acompañado de otros profesores de la Universidad de Tokio y de algunos miembros del ejército, visitó la zona para efectuar una investigación y fue entonces cuando tuve la oportunidad de hablar con usted.
Posteriormente, cada vez que sabía de su prestigio a través de periódicos y revistas sentía el más profundo respeto hacia su actividad profesional y, a la vez, recordaba su imagen de aquellos días y su manera de hablar tan clara. He leído algunas de sus obras y no dejan de admirarme su penetrante enfoque y la amplitud de sus conocimientos. Asimismo, me muestro completamente convencida por su coherente visión del mundo según la cual los seres humanos, pese a hallarnos inmersos en la más absoluta soledad como entes individuales, estamos al mismo tiempo unidos por la memoria colectiva. Yo misma he experimentado esa sensación innumerables veces a lo largo de mi vida. Espero que en el futuro prosiga usted su actividad profesional.
MURAKAMI KAFKA EN LA ORILLA pag.117
¿Por qué no podía estar sin escribir? La razón es muy clara. Para reflexionar sobre algo, yo, previamente, necesitaba plasmar ese algo por escrito.
Ha sido así desde mi infancia. Cuando no entiendo algo, recojo, una tras otra, las palabras esparcidas a mis pies y las conformo en frases. Si no funciona, vuelvo a mezclar las palabras y las ordeno otra vez dándoles una forma distinta. Tras repetir varias veces el mismo proceso, al fin soy capaz de pensar como el resto de los mortales. Escribir jamás me ha parecido duro o pesado. Igual que otros niños recogían hermosas piedras o bellotas, yo escribía con entusiasmo. Tomaba papel y lápiz y, con la misma naturalidad con la que respiraba, escribía una frase tras otra. Y pensaba.
Quizá me digas que seguir todo este proceso cada vez que tienes que pensar algo es una pérdida de tiempo, y que es muy lento
llegar a una conclusión. O quizá no lo digas. Pero sí, de hecho, se tarda tiempo. Cuando entré en primaria, la gente se preguntaba, incluso, si yo no sería «retrasada mental». Era incapaz de seguir el ritmo de los demás niños de la clase.
MURAKAMI SPUTNIK MI AMOR pag 117
«Cuando me despierto por las mañanas, todavía en la cama, te imagino a ti y a Reiko en el gallinero. Me parece ver a los pavos reales, a las palomas, a los loros y a los pavos. También recuerdo el chubasquero amarillo con capucha que os ponéis cuando llueve. Es muy reconfortante pensar en ti, yo todavía en la cama y bien tapado. Me da la sensación de que estás junto a mí durmiendo hecha un ovillo. Y pienso en lo maravilloso que sería que esto fuese cierto.
»A veces me siento muy solo, pero intento afrontar la vida con ánimo. Al igual que todas las mañanas tú cuidas de las aves del gallinero y trabajas en el campo, yo me doy cuerda a mí mismo. Antes de saltar de la cama, lavarme los dientes, afeitarme, desayunar, vestirme, salir de la residencia y llegar a la universidad, ya he dado treinta y seis vueltas a la clavija. Me digo a mí mismo: "¡Vamos! Hoy empieza otro día. ¡Ánimo!". No me había dado cuenta de que hablo mucho solo. Puede que, mientras me doy cuerda, no pare de murmurar todo el tiempo.
MURAKAMI TOKIO BLUES pag.117.
sábado, noviembre 14, 2009
lunes, noviembre 09, 2009
martes, octubre 27, 2009
MALDITO PARNE
1922. - Descubrimiento de la tumba de Tutankamon
En Egipto, en el Valle de los Reyes, situado en la orilla occidental del Nilo, frente a Karnak y a Luxor, las excavaciones emprendidas por el científico Howard Carter y Lord Carnarvon, a partir de 1906 los conducen años mas tarde al hallazgo de una tumba real de la XVII Dinastía. La exploración de la tumba, cuyo acceso fue descubierto el 24 de noviembre de 1922 se prolonga durante los próximos 4 años y los lleva hasta la cámara sepulcral del faraón Tutankamon, quien ha reinado hacia el 1350 AJC. El descubrimiento representa uno de los mayores sucesos arqueológicos del siglo atrayendo la atención de la prensa del mundo entero y convocando la visita de representantes de mas de un centenar de sociedades cientificas.
La tumba en su mayor parte a salvo de los saqueadores durante siglos, contiene en su antecámara gran cantidad de objetos valiosos lo que demanda varios meses para su inventario y transporte. Finalmente la cámara mortuoria es descubierta y en ella un gigantesco féretro de mas de 5 mts.de largo y casi 3 de altura recubierto en oro conteniendo sucesivos féretros que protegen el sarcófago real.
Lord Carnarvon, coleccionista de antiguedades inglés, quien ha encabezado las exploraciones arqueológicas en Egipto junto a Howard Carter, muere en abril de 1923 como consecuencia de la picadura de un insecto, lo cual dara inicio a especulaciones sobre una supuesta maldición atribuida al faraón. Siete años mas tarde habrán muerto la totalidad de los principales miembros de la expedición a excepción de Carter, aunque la mayoría por causas aparentemente naturales. Imagen: Carter trabajando sobre el féretro
Hacia fines del siglo XX los restos de Tutankamon, hijo de Akenaton, que al momento de su muerte, hacia el año 1335 AJC., contaba con cerca de 19 años de edad, descansan en el Valle de los Reyes a pesar de haberse solicitado permisos para el traslado temporario de sus restos al Museo Arqueológico de El Cairo para facilitar nuevas tareas de investigación científica.
Referencias Enlace con informacion grafica y documental sobre el descubrimiento en la Revista Ver en: (Español) - http://www.lector.net/
Interés científico por sus orígenes
NOTA: Su composicion es similar a la de tektitas halladas en 1932 por una expedición al mando del británico Patrick A. Clayton en una franja de 150 kilómetros de largo en un aislado paraje del desierto libio. Su origen se conjetura debio obedecer a un catastrófico fenómeno de fusión de origen desconocido, tal vez meteorico. Fuente: Arkansas Center for Space & Planetary Sciences
Primeras exhibiciones internacionales
Durante 1976-1979 se realiza una exhibicion en los EE.UU. presentada bajo el titulo de La Edad de Oro de los Faraones de mas de 55 artefactos de la tumba del faraon que atrae a multitudes.
Exhibiciones internacionales recientes
Durante 2004-5 en los EE.UU. varios cientos de miles de personas acuden a exhibiciones de una muestra itinerante por las principales ciudades de los EE.UU., entre ellas Los Angeles y Fort Laudardale, compuesta por 70 objetos pertenecentes a su tumba. Las recaudaciones estimadas rondaban los 10 millones de dolares en cada lugar de exhibicion.En Alemania la asistencia tambien es multitudinaria
Jueves Negro 1929
Dow Jones Industrial, 1928-1930
El Jueves Negro los inversores se agolpaban frente a la Bolsa para conocer la caída de las cotizaciones.
El Jueves Negro tuvo lugar el 24 de octubre de 1929, día en el que dio comienzo la caída en la Bolsa de Nueva York y con ella el Crack del 29 y la Gran Depresión. El desplome de la Bolsa de Valores de Nueva York el jueves negro produjo una situación de verdadero pánico que provocó la posterior crisis bancaria.
Desde marzo de 1929 se llevaban viviendo en la Bolsa bruscas caídas del índice por ventas desmesuradas. Las caídas eran generalmente seguidas de recuperaciones en las que se lograba igualar, e incluso superar, los índices previos.
El domingo del miedo [editar]
En marzo se sucedieron tres semanas de subidas constantes; al mismo tiempo reinaba la sensación de que la Bolsa estaba muy sobrevalorada. En ese momento comenzó a difundirse el rumor, no falto de fundamento, de que el Consejo de la Reserva Federal de Estados Unidos se estaba reuniendo a diario y en secreto para no despertar recelos. Durante el fin de semana del 23 al 24 de marzo se supo que el Consejo se había reunido incluso el sábado, lo que desencadenó una venta masiva el lunes 25. Uno de los vendedores fue el fundador de la dinastía Kennedy, Joe Kennedy, quien, tras una conversación con su limpiabotas en la que este le recomendaba comprar acciones de empresas del ferrocarril y petroleras, formuló la frase según la cual, si cualquiera podía invertir en bolsa y un limpiabotas predecir lo que iba a ocurrir, esto significaba sin duda que el mercado estaba sobrevalorado.[1]
El lunes el índice cayó 9,5 puntos y el martes siguiente algunos valores perdían 3 puntos por hora vendiéndose ocho millones de títulos. Sobraba papel, faltaba dinero y aumentaban los intereses por éste que llegaban incluso al 20%. Sin embargo, un inversor con muchos intereses en el mercado de valores y muchos recursos le plantó frente. Charles E. Mitchell, presidente del National City Bank, empleó los recursos del banco para comprar todos los títulos y dar la sensación de que había esperado un descenso excesivo para comprar, lo que hizo recuperar la confianza en el mercado.
El fenómeno absurdo [editar]
El viernes 18 de octubre de 1929 comenzaron a venderse acciones y cundió el pánico en algunos sectores de Wall Street, saliendo a la venta 8 millones de acciones, descendiendo ese día el índice 7 puntos, y el sábado otros 12 puntos. Sin embargo, inversores ricos, empresas de inversión y bancos comenzaron a comprar convencidos de que sería una caída momentánea.
Nuevamente se difundía la idea de la normalidad del mercado y seguían las críticas a quienes vaticinaban un desplome repentino. Realmente estaban estafándose a sí mismos, pero lograron detener momentáneamente la caída e incluso imprimir un pequeño ascenso en el valor de las acciones, pese a ser un espejismo, como se vería durante la semana siguiente .
El día de la caída [editar]
El 24 de octubre, tras varias pequeñas bajadas, se produjo la primera gran caída, llegando a descender la Bolsa un 9%;[2] pero en aquella ocasión no había un banco que comprara las bolsas o una amalgama de inversores que pusiera freno.
El pánico fue tan grande que la policía debió clausurar la bolsa. Se llegaban a ofrecer paquetes de acciones a un tercio de su valor, sin encontrar comprador.
Muchos millonarios y ricos inversores se lanzaban desde los rascacielos,[3] incapaces de asumir la gran depresión que se avecinaba y que nadie quiso ver.
No obstante a las 13:00 horas se produjo el milagro de la subida, gracias a entrada de entre 20 y 30 millones de dólares invertidos por los bancos, que hizo subir la bolsa, perdiendo finalmente ésta sólo un 12% de su valor.[1]
Con todo y con eso el Jueves Negro no fue el peor día. Tras una recuperación el viernes, y otra pequeña el lunes, se produjo el Martes Negro, donde el índice de la Bolsa descendió más que en ninguna otra jornada de la Bolsa. Las bajadas continuaron hasta el mes de noviembre cuando se tocó fondo.
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Odyssey: Así me llevé el tesoro del Cisne Negro
Un documental, en el que Greg Stemm se jacta de la operación y hasta se ríe al preguntar «¿pongo pose de pirata?», muestra cómo Odyssey sustrajo el tesoro del fondo del mar y lo trasladó a EEUU.
6 Abril 09 - Marta Torres - Nueva York
Los agentes de aduanas del aeropuerto internacional de Tampa se preparan. Un jet privado aterriza la noche del 17 de mayo de 2007 bajo altas medidas de seguridad. En su interior se guardan cientos de cajas blancas de plástico muy pesadas. Contienen miles de monedas de oro y plata y otras piezas de incalculable valor histórico del naufragio conocido por el nombre «Cisne Negro» y que España considera que, en realidad, pertenece al de Nuestra Señora de las Mercedes.
El canal de TV Discovery Channel emitió el pasado jueves, cómo el equipo de Odyssey descubrió el tesoro, lo trajo hasta Estados Unidos y lo llevó a un lugar seguro en el sur del país. Su estrategia para quedarse con el botín o ser recompensado por el hallazgo. Este programa de una hora de duración es el último episodio de una serie de doce capítulos titulada «Treasure Quest» («Búsqueda del tesoro», en español), que revela el trabajo que ha hecho Odyssey en el Canal de la Mancha. Pero el presidente de esta compañía, Greg Stemm, ha querido dedicar el capítulo final al «Cisne Negro», cuyo pecio fue encontrado en marzo de 2007.
En el filme se puede ver cómo el equipo de Stemm acomoda las cajas en las que se transportó el tesoro en los asientos donde viajan los pasajeros. Hay tantos contenedores que incluso tienen que llenar los pasillos y los cuartos de baño. Stemm incluso reconoce que «esto es surrealista». Cuando el avión llega a Tampa, él mismo supervisa la operación de un botín de 500 millones de dólares que lleva en el fondo del mar 200 años. Horas después, todo se encuentra en un lugar desconocido y seguro. Acaba de empezar la batalla por el mayor tesoro descubierto en el mar.
En sus trece
Las autoridades españolas lo tienen claro desde el principio: es el botín del Nuestra Señora de las Mercedes, un barco de guerra español hundido por los ingleses al suroeste de Portugal en 1804 con más de 200 marineros. Stemm sigue en sus trece y afirma en el documental que no sabe la identidad del barco. Parece que no es suficiente que haya tenido en sus manos las monedas de oro y plata con el escudo español. A su juicio, eso no es prueba suficiente. Tampoco que su hallazgo se encuentre en la zona donde naufragó el Nuestra Señora de las Mercedes.
Uno de los expertos de su equipo reconoce que, por la disposición de cómo estaban colocados los objetos en el fondo del mar, el barco debió explotar. Y, precisamente, ésta fue la suerte del Nuestra Señora de las Mercedes, que saltó en pedazos después de que un disparo impactara en uno de los barriles de pólvora. Stemm reconoce que «cuando me llamaron (para informarle del hallazgo) dije: guauuuu. Pero luego me di cuenta de lo que significaba», admite en referencia a la pugna con el Gobierno de España. Esta batalla se ha librado en los periódicos, en el tribunal y hasta en el mar. El documental muestra asimismo cómo en el verano de 2007, Greg Stemm cansado de que uno de sus barcos llevase más de seis semanas bloqueado en Gibraltar, decide que hay que intentar salir. Sabe que la Guardia Civil se lo va a impedir. Aunque tiene una cámara de Discovery Chanel que va a grabar lo que los agentes españoles hagan cuando aborden el barco.
Derechos humanos
Sabe que le van a frenar. Por eso, explica muy bien quién quiere que esté en la embarcación: un abogado, el capitán, un experto en seguridad y el resto de la tripulación. Después del incidente, uno de los trabajadores de Greg Stemm relata al canal de TV las artes de la Guardia Civil: «Estuvimos seis horas sin ir al baño, detuvieron al capitán, nos quitaron los ordenadores personales. Es una clara violación de los derechos humanos». El documental enseña cómo Stemm saca unas fotos del tesoro. De la jornada saldrán las famosas imágenes del estadounidense rodeado de cubos de plástico con las monedas del botín. ¿Fue estrategia de publicidad o simplemente fotos para la posteridad? Greg Stemm sonríe. Y dice: «¿Pongo pose de pirata?», mientras levanta una ceja. Y apunta: «Bueno, ahora una pose feliz». ¿Qué más da si es él quien tiene ahora el tesoro
CRISIS ECONOMICA 2008-2009
Por crisis económica de 2008 y 2009 se conoce a la crisis económica mundial que comenzó ese año, originada en los Estados Unidos. Entre los principales factores causantes de la crisis estarían los altos precios de las materias primas, la sobrevalorización del producto, una crisis alimentaria mundial, una elevada inflación planetaria y la amenaza de una recesión en todo el mundo, así como una crisis crediticia, hipotecaria y de confianza en los mercados.
Muchos autores consideran que no se trata de una verdadera crisis, sino que más bien es una oportunidad de crecer y tener nuevas ideas dado que el término crisis carece de definición técnica precisa pero está vinculado a una profunda recesión; ésta, a su vez, se define como dos trimestres consecutivos de decrecimiento económico.[1] Por el momento, este fenómeno no se ha producido en la mayor parte de economías desarrolladas. Según algunas fuentes, la crisis podría finalizar en 2010.
La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner en su primer discurso en la 63ª Asamblea General de la ONU denominó a dicha crisis como Efecto Jazz, dado que el origen de la crisis fue el centro de Estados Unidos y se expandió hacia el resto del mundo, en clara contraposición a crisis anteriores que se originaban en países emergentes y se expandían hacia el centro, como fueron el Efecto Tequila, Efecto Caipirinha y el Efecto Arroz.
La crisis iniciada en el 2008 ha sido señalada por muchos especialistas internacionales como la "crisis de los países desarrollados", ya que sus consecuencias se observan fundamentalmente en los países más ricos del mundo.
Elevados precios de las materias primas
La década de los años 2000 fue testigo del incremento de los precios de las materias primas tras su abaratamiento en el período 1980-2000. Pero en 2008, el incremento de los precios de estas materias primas —particularmente, subida del precio del petróleo y de la comida— aumentó tanto que comenzó a causar verdaderos daños económicos, amenazando con el hambre en el Tercer Mundo, la estanflación y el estancamiento de la globalización.
En enero de 2008, el precio del petróleo superó los US$100/barril por primera vez en su historia, y alcanzó los US$147/barril en julio debido a fenómenos especulativos de alta volatilidad que condujeron a un fuerte descenso durante el mes de agosto.
Otro tanto sucedió con uno de los principales metales industriales, el cobre, que venía experimentando un vertiginoso aumento en su cotización desde 2003, principalmente por la cada vez mayor demanda de las nuevas potencias emergentes, como China e India, sumada a otros factores como inventarios decrecientes y conflictividad laboral en las minas cupríferas de Chile, el primer país exportador a nivel mundial del mineral. En enero de 2008, la cotización del cobre en la London Metal Exchange (Bolsa de Metales de Londres) superó por primera vez en su historia los US$ 8000 la tonelada.[13] A principios del mes de julio alcanzó US$ 8940 la tonelada,récord absoluto desde que se tienen registros de su cotización en la LME, a partir de 1979. Este valor a niveles históricos fue un 272,5% mayor que el antiguo récord absoluto de US$ 3280 la tonelada registrado el 24 de enero de 1989 —sin ajuste por inflación—.
Luego de este pico máximo y en línea con la conducta del petróleo, la cotización del cobre registró una abrupta caída de más del 50% desde el récord de julio (a octubre de 2008)[14] en un marco de volatilidad nunca antes visto.
Materiales esenciales en la producción, como el ácido sulfúrico y la soda cáustica vieron también incrementados sus precios hasta un 600%.
La crisis del petróleo y de los alimentos fueron objeto de debate en la 34ª Cumbre del G-8.
Crisis en los Estados Unidos
Los Estados Unidos, la economía más grande del mundo, entraron en 2008 con una grave crisis crediticia e hipotecaria que afectó a la fuerte burbuja inmobiliaria que venían padeciendo, así como un valor del dólar anormalmente bajo. Como bien señala George Soros en su libro "El nuevo paradigma de los mercados financieros" (Taurus 2008) "El estallido de la crisis económica de 2008 puede fijarse oficialmente en agosto de 2007 cuando los Bancos centrales tuvieron que intervenir para proporcionar liquidez al sistema bancario". Tras varios meses de debilidad y pérdida de empleos, el fenómeno colapsó entre 2007 y 2008, causando la quiebra de medio centenar de bancos y entidades financieras. Este colapso arrastró a los valores bursátiles y la capacidad de consumo y ahorro de la población.
En septiembre de 2008, los problemas se agravaron con la bancarrota de diversas entidades financieras relacionadas con el mercado de las hipotecas inmobiliarias, como el banco de inversión Lehman Brothers, las compañías hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac o la aseguradora AIG. El gobierno norteamericano intervino inyectando cientos de miles de millones de euros para salvar algunas de estas entidades.
En un informe del libro beige, se mostró que la recesión se profundizó más en abril aunque algunos sectores tenían señales de estar estabilizándose. El 18 de abril, la FED anunció que compraría US$300.000 millones en valores del Tesoro; además compraría US$1,25 billones en activos respaldados por hipotecas
Crisis en el mundo
La crisis se extendió rápidamente por los países desarrollados de todo el mundo. Japón, por ejemplo, sufrió una contracción del -0,6% en el segundo trimestre de 2008. Australia y Nueva Zelanda también sufrieron contracciones. Cabe destacar que es cada vez mayor la preocupación sobre el futuro de los países con economías pujantes y emergentes, tal como lo es la incertidumbre respecto a países tales como China e India en Asia; Argentina, Brasil y México en América o Sudáfrica en el continente africano, cada uno de ellos líderes en sus regiones y, también afectados por la actual crisis económica.
En el primer trimestre de 2009, las bolsas de Estados Unidos y Europa fueron superadas por las de países en desarrollo como China o Brasil. Brasil y Rusia aumentaron sus índices un 9% en moneda local; el índice de India pasó a ser positivo y el índice compuesto de Shangai, en China, aumentó un 30%, lo cual se justificó por la fortaleza y estabilización de los sectores financieros de dichos mercados y por la búsqueda de inversiones de riesgo.
Los flujos bajaron de US$1,2 billones (2007) a US$707 000 millones (2008) y se espera que bajen a US$363.000 millones para el 2009.
En Abril 2009 se reporta que como consecuencia de la crisis el desempleo en el mundo árabe se considera una “bomba de tiempo”.
Asimismo, se reporta que Egipto teme por el regreso de 500.000 trabajadores de países del Golfo.
En Marzo 2009 se reportó que, a raíz de la crisis, el mundo árabe perdió 3 billones de dólares (que corresponden en el mundo anglosajón a 3 trillones de dólares).
A raíz de la crisis el Banco Mundial prevé un duro año 2009 para los países árabes.
En mayo 2009 se informa que Naciones Unidas reporta caída de la inversión extranjera en el Medio Oriente.
En septiembre 2009 se informa que los bancos árabes han perdido casi $ 4 mil millones desde el inicio de la crisis financiera mundial.
Inflación global, deflación global
En febrero de 2008, Reuters informó que la inflación había subido a niveles históricos por todo el mundo. A mediados de 2008, los datos del FMI indicaban que la inflación se hallaba en máximos en los países exportadores de petróleo, debido al aumento de las reservas de divisas extranjeras, pero también en muchos países subdesarrollados.
La inflación también aumentaba en los países desarrollados, si bien no tanto en comparación.
Para 2009 el problema era el inverso: el panorama económico apuntaba a la deflación, lo que, por ejemplo, llevó a la FED a situar el tipo de interés en prácticamente el 0
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