martes, febrero 16, 2010

TITULARES

 

AL QUE CONSERVA UN HILO CON SUS ANTEPASADOS,SU VOZ LE SERA ESCUCHADA

  La Reina  bastarda

Yo lo que quería era ser futbolista,pero mi papa…….

Quiero hacer mis discursos cantando.Se hablará de mi a través de los siglos.

Me han metido en el laberinto griego.

Como hace 100 años.¡Si yo contara¡

Habla,habla.

 

viernes, febrero 12, 2010

EFEMERIDES DEL 11 DE FEBRERO

Cosas que han pasado un 11 de Febrero como hoy otros años:

  • 641 Muere Heraclio I, emperador de Bizancio
  • 1531 Enrique VIII es reconocido como jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra
  • 1535 Nace el Papa Gregorio XIV
  • 1573 El explorador inglés Francis Drake llega al Océano Pacífico
  • 1596 Concluye en Manila la única expedición española de descubrimiento conducida por una mujer: Isabel Barreto
  • 1606 La Corte de Felipe III se traslada de Valladolid a Madrid
  • 1650 Muere René Descartes, filósofo y matemático francés
  • 1727 Fracaso español en el intento de recobrar por la fuerza la plaza de Gibraltar
  • 1768 Los colonos de Massachusetts se reúnen para defender sus intereses frente a Inglaterra
  • 1774 El Gabinete inglés comunica al Gobierno español su intención de retirar todas las fuerzas de las islas Malvinas
  • 1809 Robert Fulton patenta el barco a vapor
  • 1847 Nace el inventor Thomas Alva Edison
  • 1858 La Virgen María se le aparece por primera vez a Santa Bernardette de Lourdes
  • 1859 Muere el obispo José Eusebio Colombres, considerado el fundador de la industria azucarera tucumana
  • 1873 Amadeo de Saboya abdida del trono español. Nace la I República Española
  • 1894 Fallece el compositor Pascual Arrieta, llamado Emilio Arrieta
  • 1909 Nace el cineasta Joseph Mankiewicz
  • 1917 Nace el escritor Sidney Sheldon
  • 1925 Muere el poeta y cantante Aristide Bruant
  • 1928 El general nicaragüense Augusto César Sandino huye a Honduras
  • 1929 Tratado de Letrán entre la Santa Sede y la Italia de Mussolini. Se acuerda la creación de la Ciudad del Vaticano como Estado
  • 1941 Regresa a La Habana la tripulación del avión “Teniente Menéndez” tras un viaje de 32.000 kms por toda América
  • 1948 Muere el cineasta Serguei M. Eisenstein
  • 1956 Se aprueba en Bolivia la ley que da el derecho al voto a los indígenas, mujeres y militares
  • 1973 Se retiran de Vietnam del Sur las últimas unidades estadounidenses de combate
  • 1975 Margaret Thatcher es nombrada Presidente del Partido Conservador
  • 1979 El ayatollah Khomeini toma el poder absoluto en Irán y proclama la República Islámica
  • 1984 El transbordador espacial “Challenger” aterriza en Cabo Cañaveral tras once días de permanencia en el espacio
  • 1990 Nelson Mandela, líder del Congreso Nacional Africano de Sudáfrica, sale de la cárcel después de 27 años
  • 1994- Fallece William Conrad, actor estadounidense.

    1996- Fallece Amelia Rosselli, escritora y poetisa italiana.

    1997- El ex presidente del Congreso de Ecuador Fabián Alarcón se convierte en jefe del Estado "interino", por decisión de dos tercios del Congreso.

    1999- El Congreso paraguayo aprueba enjuiciar políticamente al presidente Rául Cubas por "mal desempeño de sus funciones y delitos cometidos en el ejercicio de cargo".

    2000- El ministro para Irlanda del Norte, Peter Mandelson, suspende el Gobierno y la Asamblea autónomas, 72 días después de su fundación.

    2002- Reabren en Argentina el mercado único y libre de divisas tras once años de paridad entre peso y dólar.

    2004- Orden de búsqueda y captura internacional del ex ministro paraguayo de Justicia y Trabajo Silvio Ferreira.

    2005- Fallece Arthur Miller, dramaturgo estadouniden

    2010-Buzz de Google

jueves, febrero 11, 2010

NIYAZ - World music for the 21st Century

NIYAZ - World music for the 21st Century

56 AÑOS-MEDIA VIDA

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Atraviesa usted actualmente por grandes dificultades —prosigue la anciana—, está rodeado de
hombrecitos.
Conozco perfectamente a estos hombrecitos. En el Canon taoísta se les llama sanshi, los «tres

cadáveres», viven desnudos, habitan a menudo en los cuerpos de los hombres, se esconden en su
garganta y se alimentan de su saliva. Esperan a que éstos estén dormidos para ascender a la corte
celestial a fin de informar al Señor del Cielo de los vicios en que han caído.
La anciana dice también que un hombre malvado de ojos inyectados en sangre quiere castigarme
y que me costará mucho escapar de él, por más que haga votos y queme incienso.
La mujer gruesa se desliza del sillón al suelo, rueda sobre el piso. No es de extrañar que éste se
halle limpio; enseguida advierto que mis pensamientos son impuros y ella reanuda sus
imprecaciones contra mí. Me asegura que los tigres blancos que me rodean son un total de por lo
menos nueve.
—¿Me queda alguna posibilidad de salvación? —digo yo mirándola

GAO XINGJIAN    LA MONTAÑA DEL ALMA     pag.56

Gibreel, cuando se somete a lo inevitable, cuando, con párpados pesados, se desliza
hacia visiones de su peripecia angélica, se cruza con su amante madre que tiene para él un
nombre diferente, Shaitan, le llama, Shaitan, ni más ni menos, porque él ha estado enredando
con los tiffins que hay que llevar a la ciudad, para almuerzo de los oficinistas, chico travieso

ella corta el aire con la mano, el muy granuja ha puesto recipientes de carne destinados a los
musulmanes en las bolsas de los hindúes no vegetarianos y los clientes se han indignado.
Diablillo, le reprende, pero luego lo toma en brazos, mi pequeño farishta, los niños ya se sabe,
y él la deja atrás mientras sigue hundiéndose en el sueño y creciendo a medida que va cayendo,
y aquella caída empieza a parecer una huida, y la voz de su madre flota hasta él desde lo hondo,
baba, mira cómo has crecido, qué enorme, ah, ah, palmadas. Él, gigantesco, sin alas, tiene los
pies en el horizonte y los brazos alrededor del sol. En los primeros sueños, él ve comienzos:
Shaitan, expulsado del cielo, extiende el brazo hacia una rama de la Cosa Suprema, el loto del
último confín que está debajo del Trono, pero Shaitan no lo alcanza, cae, plaf. Pero siguió
viviendo, no estaba, no podía estar muerto, cantaba desde las profundidades del infierno sus
versos suaves y seductores. Oh, las dulces canciones que él cantaba y en las que sus hijas
hacían coro diabólico, sí, las tres, Lat Manat Uzza, niñas sin madre que ríen con su abba, que
esconden la risa con la mano mirando a Gibreel, ya verás la broma que te reservamos, a ti y al
comerciante de la montaña

SALMAN RUSHDIE     LOS VERSOS SATANICOS     pag.56

Mucho después,
mientras el padre trabajaba en una serie de maniquíes infantiles, lo

comprendieron todo: «¡Todo por culpa de esas malditas películas!»,
gritó el hijo.
El hombre de la calle había comenzado a perder la pureza de sus
gestos por culpa de esas malditas películas de las que traían cajas y
más cajas de Occidente y que se proyectaban durante horas en los
cines. Nuestra gente dejaba de lado sus propios gestos a una
velocidad apenas perceptible y comenzaba a imitar los movimientos
de otros, a identificarse con ellos. No quiero alargarme en la multitud
de detalles que recitó el hijo para demostrarme cuánta razón tenía su
padre en el odio que sentía hacia esos nuevos movimientos
artificiales, hacia aquellos gestos incomprensibles: me explicó todas
aquellas carcajadas aprendidas de las películas, todos aquellos gestos
improcedentes aprendidos de las películas, desde cómo abrir una
ventana a cómo dar un portazo, desde cómo sostener una taza de té
a cómo ponerse una chaqueta, las afirmaciones con la cabeza, las
toses educadas, los momentos de ira, los guiños, los puñetazos, esos
movimientos vertiginosos de ojos y cejas, esas finuras o violencias
que mataban nuestra ruda e infantil inocencia. Su padre ya no quería
ni ver aquellos movimientos mestizos que habían perdido su pureza.
Decidió no volver a salir de su taller porque temía que aquellos
nuevos y falsos movimientos influyeran de manera negativa en sus
«hijos» y les hicieran perder su pureza: al encerrarse en el sótano de
su casa declaró que, de hecho, hacía mucho que había percibido «el
significado que debía ser conocido y la esencia del misterio»

ORHSN PAMUK    EL LIBRO NEGRO      pag.56

(15) Estarán sobre lechos de felicidad incrustados de oro, (16) reclinados sobre ellos, unos enfrente de otros.

(17) Serán servidos por jóvenes inmortales (18) con copas, jarras y vasos llenos de un agua de manantiales puros (19) que no nublará sus mentes ni les embriagará; (20) y con fruta de la que elijan, (21) y con la carne de ave que les apetezca.

(22) Y [con ellos estarán] compañeras puras, de hermosísimos ojos, (23) como perlas ocultas.

(28) [Se hallarán, también,] entre azufaifos cargados de fruta,(29) y acacias en flor, (30) y una extensa umbría, y aguas que brotan, (32) y fruta en abundancia, (33) que no se agotará ni será difícil de alcanzar.

(34) Y [con ellos estarán sus] esposas, elevadas [en dignidad]: (35) pues, ciertamente, las habremos creado perfectas, (36) resucitándolas como vírgenes;(37) afectuosas, afines en todo (38) a los que han alcanzado la rectitud:(39) habrá muchos de los primeros tiempos, (40) y muchos de los últimos tiempos.

MAHOMA    SURA 56

Oki le contó que del otro lado de la bahía, un poco más allá de Ito, solían verse cardúmenes enteros de delfines.

Los persiguen hasta obligarlos a llegar cerca de la costa, y entonces los hombres se tiran al agua y los agarran a mano limpia. Los delfines no resisten que se les hagan cosquillas bajo las aletas.

–Pobrecitos.

Me pregunto si una chica bonita lo resistiría.

–¡Qué idea tan repugnante! Creo que se defendería a arañazos.

–Es probable que los delfines sean más mansos.

YASUNARI KAWABATA   LO BELLO Y LO TRISTE       pag.56

Tierra, divina diosa, Madre Naturaleza, que engendraste todas las cosas
y das a luz siempre de nuevo el sol que has donado a las naciones; guardiana
del cielo y del mar, y de todos los dioses y potencias; por tu influencia toda la
naturaleza se apacigua y se echa a dormir... De nuevo, cuando te place, envías
la alegre luz del día y alimentas la vida con tu eterna seguridad; y cuando el
alma del hombre se va, vuelve a ti. En verdad te llaman justamente se salió de haber pasiego la volvió estado mirando oferta de ustedes y de momento cuerno 90 es externo no es Norberto muy buena pero de momento no lo puedes cuero, y un poco de permaneció ahí el momento pues está haciendo números y más o menos desigual una posición Gran Madre
de los Dioses; la Victoria está en tu nombre divino. Tú eres la fuente de la
fuerza de los pueblos y los dioses; sin ti nada puede nacer ni hacerse perfecto;
eres poderosa, Reina de los Dioses. Diosa, te adoro como divina, invoco tu
nombre; dígnate concederme lo que te pido, así podré dar gracias a tu divinidad
con la fe que te es debida..Ahora también suplico tu intercesión, con todos tus
poderes y hierbas, y a tu majestad: te ruego a ti, a quien la Tierra, la madre
universal, ha parido y nos ha dado como una medicina saludable para todos los
pueblos y revestido con majestad, que seas ahora muy beneficiosa para la
humanidad. Esto te ruego y te suplico: está presente aquí con tus virtudes, pues
la que te creó ha hecho que yo pueda llamarte con la buena voluntad de aquel a
quien se concedió el arte de la medicina; por consiguiente concede por amor de
la salud, buena medicina por medio de esos poderes mencionados.

ROBERT GRAVES    LA DIOSA BLANCA      pag.56

No responder a las voces de sus Padres como un deber normal. Si durante la operación hay un momento en que se separan vida y muerte, no seremos capaces de llamarlo de nuevo al lado de la vida, y eso me preocupa hasta ponerme enferma.

La agitación de mi Madre hallaba eco en la ansiedad de mi esposa y la amplificada. Con movimientos exagerados, con una furiosa sacudida de su delgado cuello, dijo:

En nuestra comarca, muchísimas veces, si alguien que estaba a punto de morir oía  la voz de un pariente, volvía inmediatamente a la vida. Inhalando ruidosamente, pareció morderse la lengua.

KENZABURO OE    ¡ DESPERTAD,OH JOVENES DE LA NUEVA ERA¡     pag.56

 

jueves, febrero 04, 2010

DIA MUNDIAL CONTRA EL CANCER

Estaba enfermo, y a un paso de la muerte, invadido por el cáncer de hígado que tenía la certeza de padecer, o, en todo caso, por la cirrosis avanzada, que era un hecho reconocido por quienes le rodeaba, de modo que no era cuestión de que tomara la pluma para escribir. ¿por qué se empeña en hablar como si de veras padecieron cáncer incurable y estuviera a punto de entrar en coma, cuando todos los síntomas que manifiesta contradicen esa creencia suya?-Aunque haya sido el médico quién te ha ordenado llenarme los oídos de mentiras acerca de mi cáncer, créeme, esas mentiras, apenas salidas de tu boca, toman cuerpo y revolotean alrededor de tu cabeza, de modo que no tardaras en encontrarte en medio de un enjambre de mentiras semejante una nube de mosquitos-. Cuando empezó a notar que el cáncer iba desarrollándose en sus entrañas con la exuberancia de la malta en fermentación, fue tomando conciencia de que poco a poco se inclinaba de todas sus ataduras, por el propio juego de la naturaleza y de su poder. Ello ocurría sin que tuviera que molestarse en lo más mínimo por asumir una frustración tras otra. Le bastaba con permanecer tranquilamente echado: incluso cuando dormía, el cáncer que habitaba dentro de el abría el camino a la libertad seguía creciendo imperturbable A menudo, mientras su cabeza y a causa del accidente, no solamente la porción de la realidad que entraba en su campo visual, sino también las formas creadas por su imaginación, se le presentaban como veladas por la bruma. En un espacio dentro del cual su cáncer tomo buen aspecto de un macizo de jacintos o crisantemos amarillos cuyas corolas,abiertas de par en par eran bañadas por un suave resplandor violeta .En tales momentos, y hasta que la fatiga  alcanzaba el centro de su cerebro, respiraba con particular concentración y, reuniendo de las entradas de su nariz las potencias sensibles que le era posible ,se esforzaba por percibir el olor a jacinto o a crisantemo de su cáncer.

 

KENZABURO OÉ       -Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura     pag.102

Sumire subía por una escalera de caracol para reunirse

con su madre que había muerto mucho tiempo atrás. Su madre la esperaba arriba. Tenía algo que comunicarle. Una información importantísima que Sumire debía conocer para seguir viviendo. Sumire temía aquel encuentro. Era la primera vez que veía a un muerto y, además, no sabía cómo era su madre. Tal vez ésta –por alguna razón desconocida– sintiera hacia ella hostilidad o malevolencia. Pero tenía que verla. Era su primera y última oportunidad.

En lo alto había un amplio rellano con una pared al fondo. Un sólido muro de piedra. Justo a la altura de su rostro, se abría un agujero redondo parecido a un respiradero. Un pequeño agujero de unos cincuenta centímetros de diámetro. Y la madre de Sumire estaba allí incrustada, en una posición incómoda, como si la hubieran embutido en el agujero a la fuerza, empezando por los pies. Sumire comprendía que su tiempo había acabado.

Yo soy don Juan, emperador de todos los reinos del mundo.

.HARUKI MURAKAMI        SPUTNIK MI AMOR       PAG.102

—¡Empieza la fiesta, la fiesta del fuego!
Y las llamas se ondulan hacia el cielo. Cuando se acercan las dos arcas
sagradas, las mujeres del pueblo, ahora incorporado al municipio, salen
corriendo de sus casas y ayudan a tirar de las cuerdas de los
palanquines. Finalmente, delante del templo, se hace el ofrecimiento de
las antorchas y la fiesta se prolonga hasta el amanecer.
Pero aquel año la célebre fiesta fue suprimida. Por economía, se dijo.
Tampoco se celebró aquel año la «Fiesta del Yaro» dedicada al dios de
Kitano. Se dijo que a causa de la mala cosecha no se había preparado
el palanquín.
Hay en Kioto muchas otras fiestas, como la «Misa de Difuntos con
Calabazas» que se celebra en el templo de Anrakuyo, o el «Conjuro de
los Pepinos» del templo de Rengeji. Cabría preguntarse si estas fiestas
representan al mismo tiempo el espíritu de la antigua ciudad imperial y
el gusto de sus actuales habitantes. En los últimos años se ha
resucitado el «Viaje del Ave del Paraíso» en nave con cabeza de dragón
por el río Arashiyama, y el «Banquete del Gyokusui», que tiene lugar en
el arroyo del jardín del santuario de Kamigamo. Ambos fueron en otros
tiempos juegos elegantes de la antigua nobleza palaciega.
En el «Banquete del Gyokusui», los convidados, luciendo el antiguo
traje de Corte, se sientan en la orilla y, mientras pasan ante ellos las
tacitas de vino, escriben versos o dibujan. Toman una tacita, beben y
vuelven a dejarla en el agua, para que siga flotando. Unos pajes se
encargan del servicio.

 

YASUNARI KAWABATA    KIOTO     pag.102

el buen ánimo requiere culos, tetas y vino. Así lo decía su padre ante la redonda jeta de fray Bartolomé. Nadie lo iba a desmentir. El soldado tiene un duro oficio y merece una rotunda paga. La paga se la cobra en las tabernas y los burdeles cuando reina la paz, en el pillaje y las violaciones cuando arde la guerra. Es simple, conocido. Y está consagrado por la costumbre.

Arrastró a Francisco. El lupanar no se distinguía de las casas vecinas, aunque parecía más bajo y oscuro. Estaba en un extremo de la agitada ciudad. La puerta de color verde tenía por aldaba la cabecita de un monstruo que sacaba la lengua. Fueron conducidos al salón por una mestiza e invitados a sentarse. Encontraron varios hombres ocupados en recibir las atenciones de unas mujeres. Reían bajito mientras intercambiaban caricias. Una mulata ofrecía vasos de pisco.

Francisco y Lorenzo empezaron a beber. En seguida se les acercaron dos mujeres. La de tez perlada depositó suavemente su mano sobre la de Francisco. Era tierna y embriagadora. Francisco fue recorrido por una corriente de hormigas

 

MARCOS AGUINIS    LA GESTA DEL MARRANO     pag.102

Yo soy don Juan, emperador de todos los reinos del mundo.

—¿Qué? – pregunto Céu, aumentando el volumen de la radio y buscándome el cuello con la lengua.

Y me acordé también del jardín, de los estanques de agua corrompida y de peces difuntos, de la jaula de los periquitos abandonada, de un pedazo de quinta con cabrahígos y la mazorca de un espantajo en un rincón de la huerta o de lo que quedaba de la huerta, tomateras pendientes de las cañas, patatas germinadas, berro silvestre, canales de riego obstruidos por piedras y arena, y un fulano viejo, de chaleco y sombrero, revolcándose con la tripa al aire en un pomar olvidado, acompañado por una perra leprosa, sin raza, de vientre flojo, con enjambres de moscas en las heridas de las orejas. Claro que no existían cigüeñas, que no existían nidos en las chimeneas del granero, nada salvo edificios y más edificios desvaídos, con la ropa de los miradores que hacían señales como los barcos que parten. Me acosté sin ruido al lado de mi mujer y apreté el ombligo contra su espalda:

ANTONIO LOBO ANTUNES   TRATADO DE LAS PASIONES DEL ALMA   pag-102

Y también él esperaba, esperaba, levantados los brazos, con el sueño y el paisaje,
contemplaba los campos inmóviles en que pastaba inmóvil el ganado; percibía el silencio de los
incendios convertidos en inmóvil brasa, y ningún vuelo de ave atravesaba las moradas del éter; más
altos subían los incendios en la inmovilidad, se henchía el estrépito de las múltiples voces en el
silencio inquebrantable, más y más profunda se tornaba la nostalgia, quietos estaban los soles, y el
latir del corazón golpeaba cada vez más pesado contra las paredes de lo ilimitado interior y
exterior... Oh, ¿cuándo llegaría el fin? ¿dónde estaba el fin? ¿cuándo se vaciaría la perdición hasta
las heces? ¿había un grado extremo en el creciente silencio? Y le pareció como si ese último
silencio acabara de ser alcanzado: vio las bocas de los hombres horriblemente abiertas unas frente a
otras, ni un sonido escapaba de las secas cavidades, y ninguno de ellos entendía ya al otro. Habían
perdido el habla por la conciencia de la culpa, sintiéndose culpables por la pérdida del habla; era el
último grado de silencio en lo terreno, era el último silencio del hombre y, viéndolo, también su
boca quería abrirse en un mudo grito de horror. Pero viéndolo aún, antes casi de haberlo visto, ya no
lo veía más. Y es que en la más súbita tiniebla había desaparecido lo visible, la luz del sueño, el
paisaje, los incendios, los hombres, las bocas, y era de noche, sin tiempo, sin espacio, sin mundo,
sin sonido, la negrura más vacía, la noche vacía sin forma, sin contenido; vacío y negro se tornó el
esperar, y hasta el latir calló, absorbido por el vacío. Había llegado a las heces del ser

HERMANN BROCH   LAMUERTE DE VIRGILIO    pag.102

“Este es reo de rabiosa llama”,
por lo cual donde ves estoy perdido
y, así vestido, andando me lamento.»
Cuando hubo terminado su relato,
se retiró la llama dolorida,
torciendo y debatiendo el cuerno agudo

A otro lado pasamos, yo y mi guía,
por cima del escollo al otro arco
que cubre el foso, donde se castiga 135
a los que, discordiando, adquieren pena.

DIVINA COMEDIA   DANTE ALIGHIERI    pag.102

Aquí residió en un tiempo
un poderoso ídolo de muchas batallas,
se llamaba el Cromm Cruaich
y privaba de la paz a todas las tribus.
Sin deleitarse en su honor
sacrificaban a sus desdichados niños
con mucha lamentación y peligro,
derramando su sangre alrededor de Cromm Cruaich.
Leche y grano
deseaban con urgencia que él les diera
a cambio de una tercera parte de su prole sana.
El horror qué les causaba era grande.
Los nobles goideles
se prosternaban ante él;
por los sacrificios sangrientos que le ofrecían
la llanura es llamada «La Llanura de la Adoración»
Actuaban perversamente,
se golpeaban las palmas, se aporreaban los cuerpos,
lamentando al monstruo que los esclavizaba,
sus lágrimas caían en abundancia.
En una fila estaban
doce ídolos de piedra;
para encantar cruelmente a la gente
la imagen del Cromm era de oro.
Desde el reinado de Heremon,
el noble y agraciado,
esa adoración de piedras existió
hasta la llegada del buen Patricio de Macha

ROBERT GRAVES   LA DIOSA BLANCA     pag.102

¡Sí, por fin me parezco a lo que quería parecerme!
¡Sí, me parezco y me he convertido en Él!».
¿Quién era ese «Él»? En ese momento de mi viaje por el País de
las Maravillas comprendí por fin por qué ese Él al que quería
parecerme se me había aparecido. Porque a lo largo de aquel
extenso paseo nocturno no había querido parecerme a Él, porque
entonces no imitaba a nadie. No quiero que se me malinterprete, no
creo que podamos vivir sin imitar a otros, sin querer ser otros, pero
esa noche mi anhelo estaba tan reducido por el cansancio, por el
vacío de mi interior, que por primera vez en mi vida me convertí en
«igual» a ese Él cuyas órdenes llevaba años obedeciendo. Podrían
haber comprendido aquella igualdad «relativa» por el hecho de que
no había sentido miedo de Él, de que me introduje sin dudar en ese
universo imaginario al que me llamaba. Me encontraba sometido a su
mirada pero aquella hermosa noche de invierno también era libre.
Aunque fuera un sentimiento que había conseguido no como resultado
de mi propia voluntad ni de mi victoria, sino de mi cansancio y mi
derrota, esa sensación de libertad e igualdad abrió la puerta de la
intimidad entre Él y yo. (Esa confianza puede deducirse de mi estilo.)
Y así, por primera vez en años, Él me desvelaba sus secretos y yo
lo comprendía. Sí, por supuesto, hablaba conmigo mismo, pero ¿qué

son ese tipo de conversaciones sino charlas en susurros entre amigos
con la segunda persona, y después la tercera, que tenemos
enterradas dentro?
Mis cuidadosos lectores lo habrán comprendido hace mucho por el
cambio de palabras, pero, no obstante, voy a escribirlo: «Él» era, por
supuesto, el «ojo». Era el ojo quien yo quería ser. Al principio yo no
creé al ojo, sino a Él, a la persona que quería ser. Y ese Él en
quien quería convertirme me envolvió con aquella terrible y asfixiante
mirada que extendía hacia mí. Aquel ojo que limitaba mi libertad, esa
mirada cruel que veía y juzgaba todo lo que hacía colgaba sobre mi
cabeza como un sol maldito que nunca se apartara de mí. Por favor,
no se dejen engañar por mis palabras y piensen que me quejo.
Estaba muy satisfecho del brillante paisaje que me presentaba el
«ojo».

ORHAN PAMUK   EL LIBRO NEGRO     pag-102

La gran fuga tuvo lugar varias noches después, cuando los pulmones de Saladin ya
estaban casi limpios de lodo verde, gracias a los cuidados de Miss Hyacinth Phillips. Resultó
un asunto bastante bien organizado en una escala más bien grande, que afectaba no sólo a los
internos del sanatorio sino también a los detenus, como los llamaba el Mantícora, que estaban
recluidos tras cercas de alambre en el contiguo Centro de Detención. Puesto que Chamcha no
era uno de los grandes estrategas de la fuga, él se limitó a esperar al lado de la cama, tal como
le habían ordenado, hasta que Hyacinth fue a avisarle, y entonces salieron corriendo del
pabellón de las pesadillas a la claridad de un cielo frío y bañado por la luna, por delante de
varios hombres atados y amordazados: sus guardianes. Había muchas sombras que corrían por
la noche incandescente, y Chamcha vislumbró criaturas que nunca hubiera imaginado, hombres
y mujeres que tenían algo de plantas, o de insectos gigantes e, incluso, algunos eran en parte de
ladrillo o de piedra; había hombres con cuernos de rinoceronte en lugar de nariz y mujeres con
cuello de jirafa. Los monstruos corrieron en silencio hasta la cerca del complejo del Centro de
Detención, donde el Mantícora y otros mutantes de buena dentadura les esperaban junto a los
grandes agujeros que habían abierto a dentelladas en la tela metálica, y en seguida estuvieron
fuera, libres, yendo cada cual por su lado, sin esperanza pero también sin vergüenza. Saladin
Chamcha y Hyacinth Phillips corrían juntos, los cascos de chivo repicaban en el duro
pavimento: al Este, dijo ella cuando él oyó que sus propias pisadas sustituían el zumbido de susoídos, al Este, al Este, al Este corrían por carreteras de tercer orden, camino de la ciudad de Londres.

SALMAN RUSHDIE       LOS VERSOS STANICOS       pag.102

lunes, enero 25, 2010

RENOVACION DE GUARDIOLA-TIEMPO DE ESPERA CON ZAPATERO-ULTIMATUM A RAJOY.

Willie y yo tuvimos una de esas peleas que hacen historia en la vida de una pareja y merecen ser nombradas -como la «guerra de Arauco», así llamamos en la familia a una que mantuvo a mis padres en armas durante cuatro meses-, pero ahora, que han pasado muchos años y puedo mirar hacia atrás, le concedo la razón a Willie. Si me alcanzan las páginas contaré otros torneos épicos en que nos hemos enfrentado, pero creo que ninguno fue tan violento como el de Sabrina, porque fue un choque de personalidades y culturas. No quise oír sus razones, me encerré en una ira sorda contra el sistema legal, el juez, la visitadora social, los americanos en general y Willie en particular. Los dos escapamos de la casa; él se quedaba trabajando en su oficina hasta bien entrada la noche, y yo cogí una maleta y me fui donde Tabra, quien me recibió sin alharaca.

Nos conocíamos desde hacía varios años, Tabra fue la primera amiga que hice al llegar a California. Un día ella fue a teñirse el cabello color berenjena, como lo llevaba entonces, y la peluquera le comentó que una semana antes había llegado una nueva clienta que quería el mismo color, dos casos únicos en su larga carrera profesional. Agregó que se trataba de una chilena que escribía libros, y le dio mi nombre. Tabra había leído La casa de los espíritus y le pidió que le avisara la próxima vez que yo apareciera en su salón, pues deseaba conocerme. Eso ocurrió muy pronto, porque me cansé del color antes de lo esperado; parecía un payaso mojado. Tabra se presentó con mi libro para que se lo firmara y se llevó la sorpresa de que yo llevaba puestos unos pendientes hechos por ella. Estábamos destinadas a congeniar, como dijo la peluquera.

ISABEL ALLENDE-LA SUMA DE LOS DIAS      pag.12

Estaban vivos. ¡Qué maravilloso es estar vivo! Haber llegado a un paso de la muerte y estar vivos. Qué más podían pedir. Una plena sensación de grandeza nacida de ellos y ya en peligro mayor por las olas que los expul­saban, con todos los sonidos de la cólera divina, espadas gigantescas de los ciegos ángeles del mar, de lo que fue un paraíso, fragmento del edén en un espejo...

El último paso en el islote y el primero en la playa y un sollozo de mujer, un sollozo de prisionera atada. El llanto le goteaba las pestañas.

—Geo...

—Mayarí...

Sus pobres nombres.

—El mejor paseo —murmuró, mientras Geo la abraza­ba— es aquel del que se puede no regresar... Si no me llamas hubiera seguido hasta desaparecer...

—Hablas como si hablaras dormida...

—¿Y para qué despertar?

—No me parece cuerda una persona que está siempre soñando...

—Los de tu raza, Geo, están despiertos siempre, pero nosotros, no; de día y de noche soñamos. Un sueño me parece el que nos hayamos encontrado. Si hubiéramos es­tado despiertos no nos encontramos. Y esa vez hablaste poco. Yo te miraba. ¿No te fijaste? Mudo, perdido en tus pensamientos, te veía con un contento extraño, mientras Kind predicaba que el progreso aquí, que el progreso allá... Otro sueño... Pero vamos andando, que se nos hace tarde...

MIGUEL ANGEL ASTURIAS – EL PAPA VERDE    pag.12

Siendo los contendientes de la misma región, participando todos del carácter escéptico —poco aficionado al fanatismo— que los distinguía del resto de los españoles y estando unidos por lazos de toda índole, bien podían haber llegado, por reciprocidad, a una suerte de inspirado entendimiento gracias al cual habían acertado a mantener entre ellos el estado de guerra sin necesidad de llevarlo hasta la lucha armada; y que ambos sabían que tal statu quo les preservaría del combate y la destrucción, pues el día en que uno triunfase sobre el otro, todos —vencedores y vencidos— se verían arrastrados a la verdadera guerra en otro teatro de operaciones, exonerados de aquella paradisíaca drôle de guerre regionata que en todas partes concitaba tan encontrados como desmesurados sentimientos

JUAN BENET-HERRUMBROSAS LANZAS   pag.12

¡Curioso! —observó el aparecido sacando la voz sobre los lamentos del Pelele.

—Curioso, ¿por qué?... Después de todo, somos los pobres los más conformes. ¡Y qué remedio, pues! Verdá es que con eso de la escuela los que han aprendido a ler andan inflenciados de cosas imposibles. Hasta mi mujer resulta a veces triste porque dice que quisiera tener alas los domingos.

MIGUEL ANGEL ASTURIAS-EL SEÑOR PRESIDENTE      pag.12

¿La misma gente?

Soot le miró interrogante.

–¿Vamos a hacerles otra vez las mismas preguntas?

–¿Qué quieres decir?

Sejer levantó una ceja.

–Quiero decir que habrá que encontrar a gente nueva; si no las respuestas serán otra vez las mismas. Porque en realidad nada ha cambiado, ¿no?

–¿Ah, no? Quizá no hayas seguido este asunto muy de cerca, pero lo cierto es que hemos encontrado al tipo. Matado como un cochinillo. ¿Y dices que nada ha cambiado?

Luchó consigo mismo para ocultar un tono arrogante.

–Lo que quiero decir es que no obtendremos respuestas diferentes a pesar de haber encontrado al desaparecido.

–Eso –exclamó Sejer, al que se le había puesto un nudo en la garganta del tamaño de un melón– está por ver, ¿no?

Karlsen cerró la carpeta con un golpe seco.

KARIM FOSSUM-EL OJO       pag.12

Esteban se inclinó y se contempló en el
espejo que le ofrecían, agrietado por una
rajadura torcida, con los cabellos en punta.
Como él y otros me ven. ¿Quién me eligió esta
cara? Este desgraciado para desembarazarse de
sabandijas. También me lo pregunta a mí.
—Lo robé de la pieza de la maritornes —
declaró Buck Mulligan—. Se lo merece. En
obsequio a Malachi, la tía siempre elige criadas
feas. No lo induzcas en tentación. Y su nombre
es Úrsula.
Riendo otra vez, apartó el espejo de los
ojos atentos de Esteban.
—¡Qué rabia tendría Calibán al no ver su
imagen en un espejo! exclamó—. Si Wilde
estuviera vivo para verte...
Echándose para atrás y señalando,
Esteban dijo con amargura:
—Es un símbolo del arte irlandés. El
espejo agrietado de un sirviente.

JAMES JOYCE-ULISES         pag.12

El momento de ser introducidos por la fuerza en los vagones, el viaje, la llegada a Auschwitz, la selección, el baño y la entrega de la ropa. Todo esto es una serie obligatoria de instantes, como los elementos obligatorios son perfectamente consignados y documentados en las pasiones medievales. A todo esto, queda una gran pregunta: ¿cómo superar el abismo aparentemente insalvable entre la materia y el principio organizador, cómo eludir el drama que no deja de guiñar astutamente el ojo desde detrás de la estilización,

que en la situación concreta simplemente no existió y que es introducido forzosamente por la mirada retrospectiva, por la «historia» que aprehende a posteriori unos hechos que, en un principio, transcurrieron de manera muy diferente.

Dios (al hojear un libro de Mary MacCarthy): ¡por el amor de Dios!, lo importante no es si existe o no, sino solamente por qué creemos que existe o no existe.

IMRE KERTSZ-DIARIO DE LA GALERA       pag.12

Todo viaja hacia su
difuminación y se pierde y pocas cosas dejan huella, sobre todo si no se
repiten, si acontecen una sola vez y ya no vuelven, lo mismo que las que se
instalan demasiado cómodamente y vuelven a diario y se yuxtaponen,
tampoco esas dejan huella.

JAVIER MARIAS-MAÑANA EN LA BATALLA PIENSA EN MI       pag.12

Ésta le comunicó a su marido el diagnóstico del oftalmólogo: la visión de Eeyore era comparable a la de los ratones; cada ojo tenía un campo de visión diferente; también como los ratones, no percibía los

colores; además, no podía distinguir con claridad los objetos situados a más de un metro, defecto que, tal como estaban las cosas, era imposible de corregir porque el niño no mostraba ningún deseo de ver con claridad las cosas que tenía a distancia.

—Ésta es seguramente la razón por la que Eeyore mira el televisor tan de cerca, pegando casi la cara a la pantalla, durante los anuncios publicitarios, ¿verdad?

KENZABURO OE-DINOS COMO SOBREVIVIR A NUESTRA LOCURA      pag.12

domingo, enero 17, 2010

NIEVE –TERREMOTO Y EL OBISPO MUNILLA

Comenzó a guardar las piezas de ajedrez a regañadientes. «¡Qué maravillosas
son!», pensó mientras las ordenaba cuidadosamente en sus pequeños compartimientos.
Habían sido especialmente encargadas por su padre. Juan, el carpintero, había
recibido instrucciones precisas de tallarías a tiempo para su décimo cumpleaños,
en el año 905 AH,* (AH: anno hegirae o año de hégira, era de los musulmanes que se
cuenta a partir de
la huida de Mahoma de La Meca a Medina y está compuesta de años lunares de 354
días.
1500 según el calendario cristiano.)
La familia de Juan había estado al servicio del Banu Hudayl durante siglos.
En el año 932 de la era cristiana, el jefe del clan Hudayl, Hamza bin Hudayl, había
huido de Dimashk para llevar a su familia y a sus seguidores a los territorios occidentales
del Islam. Se había establecido en las laderas de las colinas, a treinta kilómetros
de Gharnata. Allí había construido la aldea que luego se conocería como
al-Hudayl, emplazada sobre tierras altas y visible desde una gran distancia. En
primavera, los arroyos de montaña que la rodeaban se convertían en torrentes de
nieve derretida. Los hijos de Hamza cultivaban la tierra y cuidaban sus huertos
en las afueras de la aldea. Cincuenta años después de la muerte de Hamza, sus
descendientes construyeron un palacio rodeado de tierras cultivadas, viñedos y huertos
de almendros,
naranjales, granados y moreras que parecían niños acurrucados en torno a su madre

TARIQ ALI--- A LASOMBRA DE UN GRANADO       pag.5

Nuestras mujeres creen que hay una noche al año en la que se puede ver descender del cielo una fuerte luz que cae sobre el túmulo. Esto sucede en otoño, entre la Navidad y la Asunción de la Virgen. Pero los niños que, crean o no en esta leyenda, permanecen velando cerca de las ventanas que dan a la tumba de Radislav, no han logrado nunca ver el fuego del cielo, pues antes de la medianoche el sueño ha hecho presa en ellos. En compensación, hay viajeros que sin pensar siquiera en la leyenda, han visto, al regresar por la noche a la ciudad, una luz blanca sobre el túmulo, tras el puente

IVO ANDRIC--  UN PUENTE SOBRE EL DRINA    pag.5

El cristianismo -ya desde los tiempos de Jesús- enseña
a odiar todo cuanto no esté al servicio de Dios

El Evangelio fue originariamente un mensaje apocalíptico, escatoló-
gico, una predicación del inminente fin del mundo. La fe de Jesús y de
sus discípulos era, a este respecto, firme como una roca, por lo que cual-
quier cuestión pedagógica carecía de toda relevancia para ellos. No mos-
traban el más mínimo interés por la educación o la cultura. La ciencia y

la filosofía, así como el arte, no les preocupaban en absoluto. Hubo que
esperar nada menos que tres siglos para contar con un arte cristiano. Las
disposiciones eclesiásticas, incluso las promulgadas en épocas posterio-
res, miden con el mismo rasero a los artistas, a los comediantes, a los
dueños de burdeles y a otros tipos de esa misma laya. Pronto se dará el
caso de que el «lenguaje de pescadores» (sobre todo, según parece, el de
las biblias latinas) provoque la mofa a lo largo de todos los siglos, si bien
los cristianos lo defiendan ostensiblemente -eso pese a que también y ca-
balmente Jerónimo y Agustín confiesen en más de una ocasión cuánto
horror les causa el extraño, desmañado y a menudo falso estilo de la Bi-
blia-. ¡A Agustín le sonaba incluso como un cuento de viejas! (En el si-
glo iv algunos textos bíblicos fueron vertidos a hexámetros virgilianos,
sin que ello los hiciera más sufribles.) «Homines sine litteris et idiotae»,
así califican los sacerdotes judíos a los apóstoles de Jesús en la versión
latina de la Biblia.17

Como no sobrevino el Reino de Dios sobre la Tierra, la Iglesia lo sus-
tituyó por el Reino de los Cielos hacia el que los creyentes tuvieron que
orientar su vida entera, entiéndase: según los planes de la Iglesia; entién-
dase, exclusivamente en provecho de la Iglesia; entiéndase, exclusiva-
mente en interés del alto clero. Pues cuando quiera y dondequiera que este
clero hable de Iglesia, de Cristo, de Dios y de la eternidad, lo hace única
y exclusivamente en su provecho. Pretextando abogar por la salud del
alma del creyente, piensa solamente en su propia salud. Y aunque podría
ser que en sus primeros comienzos no identificase siempre ambas cosas,
en todo caso sabía que todo ello le resultaba provechoso

DESCHNER      HISTORIA CRIMINAL DEL CRISTIANISMO     pag.5

—Todos los policías son comunistas —gritó el viejo.

—¿Pero no le dije a usted que se callara? —dijo el policía, furioso.

—Todas las noches me pongo de rodillas y doy gracias a Dios de que estemos protegidos —explicó la señora Reilly a la multitud—. Sin Ja policía, todos estaríamos muertos a estas horas. Estaríamos tumbados en la cama con el cuello cortado de oreja a oreja.

—Eso es una gran verdad, sí, señor —confirmó una mujer entre la multitud.

—Deberíamos rezar un rosario por las fuerzas del orden.

La señora Reilly dirigía ahora sus comentarios a la multitud. Ignatius le acarició torpemente el hombro, susurrando frases de aliento.

—¿Pero rezaríamos un rosario por un comunista? —añadió la señora Reilly.

—No —contestaron fervorosamente vanas voces. Alguien dio un empujón al viejo.

—Es cierto, señora —grito el viejo—. Ll intentaba detener a su hijo. igual que en Rusia. Son todos comunistas.

—Vamos —dijo el policía al viejo. Y le agarró rudamente por la espalda del abrigo.

—¡Oh, Dios mío! —dijo Ignatius, observando al pálido y pequeño policía que intentaba sujetar al viejo—. Tengo los nervios hechos migas.

—¡Socorro! —gritó el viejo, apelando a la multitud—. Esto es un abuso. ¡Es una violación de la Constitución!

JOHN KENNEDY TOOLE  LA CONJURA DE LOS NECIOS    pag.5

—Que nadie se llame a engaño: aunque ostento la cartera de Agricultura, me ocupo de asuntos que competen a Interior. De la agricultura se encarga el ministro de Marina. Un truquillo que hemos urdido para eludir responsabilidades. Lo digo porque sé que puedo contar con tu discreción —volvió a señalarme con un dedo en cuya punta había quedado prendida una pelotilla—, de la que el comisario Flores me ha dado, no sin cierto retintín, óptimas referencias. Prescindiré, pues, de todo preámbulo. Por lo demás, todo el mundo sabe la situación por la que atraviesa el país, y soy optimista al emplear la palabra atraviesa, porque nada hace prever que vayamos a salir por el otro lado. El marxismo nos acecha, el capitalismo nos zahiere y somos blanco de terroristas, espías, agentes provocadores, especuladores rapaces, bucaneros, fanáticos, separatistas y algún judío de los que nunca faltan. Impera la violencia, cunde el pánico, la moral ciudadana se va al garete, el Estado surca galernas y las instituciones se asientan sobre arenas movedizas. No me tomen por derrotista: aún percibo a lo lejos destellos de esperanza. —Se hurgó el seno y extrajo un escapulario de franela que besó con ejemplar unción—. Ella no nos abandonará en este trance. ¿Qué les parece si hacemos una pausa para tomar unas copas?

EDUARDO MENDOZA    EL LABERINTO DE LAS ACEITUNAS     pag.5

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas.
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

GARCIA LORCA    LIBRO DE POEMAS     PAG.5

Para esa época, Melquíades había envejecido con una rapidez asombrosa. En sus primeros viajes parecía tener la misma edad de José Arcadio Buendia. Pero mientras éste conservaba su fuerza descomunal, que le permitía derribar un caballo agarrándolo por las orejas, el gitano parecía estragado por una dolencia tenaz. Era, en realidad, el resultado de múltiples y raras enfermedades contraídas en sus incontables viajes alrededor del mundo. Según él mismo le contó a José Arcadio Buendia mientras lo ayudaba a montar el laboratorio, la muerte lo seguía a todas partes, husmeándole los pantalones, pero sin decidirse a darle el zarpazo final. Era un fugitivo de cuantas plagas y catástrofes habían flagelado al género humano. Sobrevivió a la pelagra en Persia, al escorbuto en el archipiélago de Malasia, a la lepra en Alejandría, al beriberi en el Japón, a la peste bubónica en Madagascar, al terremoto de Sicilia y a un naufragio multitudinario en el estrecho de Magallanes. Aquel ser prodigioso que decía poseer las claves de Nostradamus, era un hombre lúgubre, envuelto en un aura triste, con una mirada asiática que parecía conocer el otro lado de las cosas. Usaba un sombrero grande y negro, como las alas extendidas de un cuervo, y un chaleco de terciopelo patinado por el verdín de los siglos

GABRIEL GARCIA MARQUEZ     CIEN AÑOS DE SOLEDAD     pag.5

Rusia posee el gran complejo de inferioridad de un país pequeño, resultado en parte de la
centralización de la vida nacional. De aquí la bobería de signo positivo y «vital» de los periódicos
oficiales y de la radio incluso cuando tienen que dar la noticia de un terremoto: nunca se informa
acerca de las víctimas, sino que únicamente se entonan alabanzas a las demás ciudades y repúblicas,
que han dispensado sus fraternales cuidados proporcionando tiendas y sacos de dormir a la zona
afectada. O bien, en el caso de una epidemia de cólera, es muy posible que uno sólo se entere de
ella a través de los últimos éxitos de nuestra maravillosa medicina, confirmados con la invención de
una nueva vacuna.

JOSEPH BRODSKY      MENOS QUE UNO        pag.5