miércoles, febrero 29, 2012

LA ZONA DE ARRIBA

 

BORGES-986


Han cambiado las formas de mi sueño;
ahora son laterales casas rojas
y el delicado bronce de las hojas
y el casto invierno y el piadoso leño.
Como en el día séptimo, la tierra
es buena. En los crepúsculos persiste
algo que casi no es, osado y triste,
un antiguo rumor de Biblia y guerra.
Pronto (nos dicen) llegará la nieve
y América me espera en cada esquina,
pero siento en la tarde que declina
el hoy tan lento y el ayer tan breve.
Buenos Aires, yo sigo caminando
por tus esquinas, sin por qué ni cuándo.

 

CORAN  986

Sura 96. Al-Aalaq (La Célula Embrionaria)

(3) ¡Lee –que tu Sustentador es el Más Generoso! (4) Ha enseñado [al hombre] el uso de
la pluma --(5) enseñó al hombre lo que no sabía.3
(6) ¡ Pero no! En verdad, el hombre se vuelve sumamente soberbio (7) cuando se cree
autosuficiente: (8) ciertamente, todos habrán de retornar a su Sustentador.4
(9) ¿HAS VISTO a ese que trata de impedir (10) que un siervo [de Dios] rece?5

(11) ¿Has visto si está en el camino recto, (12) o si llama a la conciencia de Dios?6
(13) ¿Has visto si [no] está desmintiendo la verdad y apartándose [de ella]?7
(14) ¿No sabe, pues, que Dios ve [todo]?
(15) ¡No! ¡Si no cesa, le arrastraremos sobre su frente8 --(16) esa frente mentirosa, rebelde!—(
17) y que llame luego [en su auxilio] a los defensores de su [falaz] sabiduría,9 (18) ¡ que
Nosotros llamaremos a las fuerzas del castigo celestial!

3 “La pluma” simboliza aquí el arte de la escritura o, más correctamente, todo el conocimiento recogido
por medio de la escritura: y esto explica la orden simbólica “¡Lee!” al comienzo de los versículos 1-3. La
capacidad exclusiva del hombre para transmitir, por medio de textos escritos, sus pensamientos, experiencias
e intuiciones de un individuo a otro, de una generación a otra, y entre civilizaciones, da al conocimiento
humano un carácter acumulativo; y puesto que, gracias a este don divino, cada ser humano participa,
de un modo u otro, de la continua acumulación de conocimiento por parte de la humanidad, se dice
que “Dios ha enseñado” al hombre cosas que un individuo no sabe –ni, de hecho, podría saber—por sí
mismo

Miguel de Cervantes Saavedra
NOVELA
El Ingenioso Hidalgo
Don Quijote de la Mancha               986

Capítulo XLVII.

Del estraño modo con que fue encantado don Quijote de la Mancha,
con otros famosos sucesos


Cuando don Quijote se vio de aquella manera enjaulado y encima del carro, dijo:
-Muchas y muy graves historias he yo leído de caballeros andantes, pero jamás he
leído, ni visto, ni oído, que a los caballeros encantados los lleven desta
manera y con el espacio que prometen estos perezosos y tardíos animales; porque
siempre los suelen llevar por los aires, con estraña ligereza, encerrados en
alguna parda y escura nube, o en algún carro de fuego, o ya sobre algún
hipogrifo o otra bestia semejante; pero que me lleven a mí agora sobre un carro
de bueyes, ¡vive Dios que me pone en confusión! Pero quizá la caballería y los
encantos destos nuestros tiempos deben de seguir otro camino que siguieron los
antiguos. Y también podría ser que, como yo soy nuevo caballero en el mundo, y
el primero que ha resucitado el ya olvidado ejercicio de la caballería
aventurera, también nuevamente se hayan inventado otros géneros de encantamentos
y otros modos de llevar a los encantados. ¿Qué te parece desto, Sancho hijo?
-No sé yo lo que me parece -respondió Sancho-, por no ser tan leído como vuestra
merced en las escrituras andantes; pero, con todo eso, osaría afirmar y jurar
que estas visiones que por aquí andan, que no son del todo católicas.

-¿Católicas? ¡Mi padre! -respondió don Quijote-. ¿Cómo han de ser católicas si
son todos demonios que han tomado cuerpos fantásticos para venir a hacer esto y
a ponerme en este estado? Y si quieres ver esta verdad, tócalos y pálpalos, y
verás como no tienen cuerpo sino de aire, y como no consiste más de en la
apariencia.
-Par Dios, señor -replicó Sancho-, ya yo los he tocado; y este diablo que aquí
anda tan solícito es rollizo de carnes, y tiene otra propiedad muy diferente de
la que yo he oído decir que tienen los demonios; porque, según se dice, todos
huelen a piedra azufre y a otros malos olores; pero éste huele a ámbar de media
legua.
Decía esto Sancho por don Fernando, que, como tan señor, debía de oler a lo que
Sancho decía.
-No te maravilles deso, Sancho amigo -respondió don Quijote-, porque te hago
saber que los diablos saben mucho, y, puesto que traigan olores consigo, ellos
no huelen nada, porque son espíritus, y si huelen, no pueden oler cosas buenas,
sino malas y hidiondas. Y la razón es que como ellos, dondequiera que están,
traen el infierno consigo, y no pueden recebir género de alivio alguno en sus
tormentos, y el buen olor sea cosa que deleita y contenta, no es posible que
ellos huelan cosa buena. Y si a ti te parece que ese demonio que dices huele a
ámbar, o tú te engañas, o él quiere engañarte con hacer que no le tengas por
demonio.

martes, febrero 28, 2012

SIN TIEMPO

      

 

BORGES-OBRAS COMPLETAS-  124

 

LA CANCIÓN DEL BARRIO
Mil novecientos doce. Hacia los muchos corralones de la calle
Cerviño o hacia los cañaverales y huecos del Maldonado —zona
dejada con galpones de zinc, llamados diversamente salones,
donde flameaba el tango, a diez centavos la pieza y la compañera—
se trenzaba todavía el orilleraje y alguna cara de varón quedaba
historiada, o amanecía con desdén un compadrito muerto con
una puñalada humana en el vientre; pero en general, Palermo
se conducía como Dios manda, y era una cosa decentita, infeliz,
como cualquier otra comunidad gringo-criolla. El júbilo astrológico
del Centenario era tan difunto como sus leguas de lanilla azul
de banderas, como sus bordalesas de brindis, sus cohetes botarates,
sus luminarias municipales en el herrumbrado cielo de la
plaza de Mayo y su luminaria predestinada el cometa Halley,
ángel de aire y de fuego a quien le cantaron el tango Independencia
los organitos. Ya la gimnasia interesaba más que la muerte:
los chicos ignoraban el visteo por atender al football, rebautizado
por desidia vernácula el foba.

 

 

VLADIMIR NABOKOV-CUENTOS- 124

Y a medida que Sack llegaba al final de su historia, iba apretando sus ojos con más
tristeza y con más fuerza.
Parece que la noche en que llegó a Munich, Bachmann se escapó del hotel donde
solía alojarse con madame Perov. Quedaban tres días para el concierto y Sack, como
es natural, estaba prácticamente histérico. No había manera de encontrar a
Bachmann. Era a finales de otoño y llovía mucho. Madame Perov cogió un catarro y
tuvo que guardar cama. Sack, con dos detectives, siguió rastreando los bares.
El día del concierto la policía telefoneó para decir que Bachmann había sido
localizado. Le habían encontrado en la calle por la noche y había dormido en la
estación. Sin decir palabra, Sack le llevó desde la comisaría al teatro, lo entregó
como si fuera un objeto a sus ayudantes y se fue al hotel a por el frac de Bachmann.
A través de la puerta, le contó a madame Perov lo que había pasado. Luego, volvió
al teatro.
Bachmann, con su sombrero negro hundido hasta las cejas, estaba sentado en su
camerino, tamborileando con tristeza sobre la mesa con un solo dedo

 

Caligrafía de los sueños-JUAN MARSE    124

La sangre no brota de inmediato, lo hace unos

segundos después de desaparecer el dedo, y nadie
en el taller lo oye gritar o lamentarse, entre otras
cosas porque, sorprendentemente, no le duele.
Desconecta la máquina y no quiere mirar la mano
todavía, no se atreve; la levanta a la altura de los
ojos pero no quiere verla, y cuando por fin se
decide, la contempla como si fuera una cosa ajena
a él, un apéndice carnal extraño a su cuerpo. Con la
mano alzada se vuelve despacio hacia el operario
más cercano, que se horroriza al ver brotar el chorro
de sangre. Él no ha sentido nada, apenas un
pellizco, pero enseguida, al tomar conciencia de
que le falta un dedo, le invade un súbito mareo, se le
aflojan las piernas y empieza a sudar
copiosamente. Gritos y maldiciones en torno suyo y
carreras hacia el botiquín. Con un vendaje
improvisado y el brazo en alto, se lo llevan a
urgencias del Hospital Clínico y después le dan la
baja.

¿Adónde van a parar los dedos muertos de los
pianistas?, se pregunta con amargura. Y acto
seguido, en voz alta:

—¿Cómo es que me duele el dedo que no
tengo, madre?

 

JAMES JOYCE –ULISES  124

Ved, el destello mañanero. Iba bien alumbrada con una buena carga de oporto de Delahunt en la barriga. A
cada bandazo del jodido coche ya me la tenía encima. ¡Menudo revoltijo! Tiene un buen par, que Dios la
bendiga. Así.
Extendió las manos encovadas alejándolas de él un codo, frunciendo el ceño:
-Estuve remetiéndole la manta y arreglándole el boa todo el tiempo. ¿.Sabe a qué me refiero?
Sus manos moldearon copiosas curvas de aire. Apretó los ojos con placer, contrayéndosele el cuerpo, y
rumbó un dulce gorjeo desde sus labios.
-El mozo estaba en guardia de todas formas, dijo con un suspiro. Es una yegua de mucho brío de eso no
hay duda. Bloom iba señalando todas las estrellas y cometas del firmamento a Chris Callinan y al calesero:
la osa mayor y Hércules y el dragón, y la biblia en pasta. Pero yo, vaya por Dios, que andaba perdido, como
quien dice, en la vía láctea. Él se las conoce todas, se lo juro. Por fin ella descubrió una chiquitita chiquitina
a millas de distancia. ¿Yqué estrella es ésa, Poldy? va y dice ella. Vaya por Dios, dejó a Bloom todo cortado.
Ésa ¿no? dice Chris Callinan, seguro que ésa es sólo lo que se dice una pichita de nada. Vaya por
Dios, que no andaba muy lejos de dar en el blanco. Lenehan se paró y se apoyó contra el muro del río, resoplando
con risa suave.
-No puedo más, jadeó.

 

 

CARLOS RUIZ ZAFON-PRISIONERO DEL CIELO   124

El santuario. De joven iba yo por allí todos los sábados a que el señor Sempere me abriese los ojos.

—Mi abuelo.

—Ahora hace ya años que no voy por allí porque mis finanzas están bajo mínimos y me he echado a lo del préstamo bibliotecario.

—Pues háganos el honor de volver a la librería, don Oswaldo, que es su casa y por precios no va a quedar nunca.

—Así lo haré.

Me tendió la mano y se la estreché.

—Un honor hacer negocios con los Sempere.

—Que sea el primero de muchos.

—Y del cojo aquel que se hacía ojitos con el oro y el moro, ¿qué se hizo?

—Resultó que no era oro todo lo que relucía —dije. —El signo de los tiempos...

 

El tiempo envejece
deprisa
Nueve historias
Antonio Tabucchi 124

«Nunca me he creído eso de que la vida imita al arte, es una boutade que ha
hecho fortuna porque es facilona, la realidad supera siempre a la imaginación,
por eso es imposible escribir determinadas historias, pálidas evocaciones de
cuanto ocurrió realmente.

domingo, febrero 26, 2012

JURADO POPULAR

El tesoro que se llevó Odyssey vuelve finalmente a España

 

 

                                                                                                                                                           

Viaje a España. El duque de Palma, Iñaki Urdangarin, acompañado de agentes encargados de su seguridad en Estados Unidos , en el aeropuerto de Washington.

 

Captura                                                                                                             

       El beso que le de Iñaki a su esposa la Infante Elena,cuando le digan que es:no culpable,poco culpable o inocente,¿será mas o menos emotivo que el que le dio el portero de la Selección española de futbol a su novia durante los mundiales , en la televisión ,en directo.

sábado, febrero 25, 2012

CUAL ES LA LEY QUE NOS LLEVA

               

 

 

La ley del más fuerte

La ley de la gravedad

La ley gitana

La ley del Karma

La ley de Dios

La ley del diablo

La ley del silencio

La ley del talión

Ley del embudo

Ley natural

Ley de la oferta y la demanda

Ley marcial

Ley del referéndum nacional

Ley de las presiones parciales

      DSC00547           

JAMES JOYCE-ULISES 849

BRONCE Y HIERRO OYERON LAS
HERRADURASHIERRO, ACEROSONANDO.
Impertnent tnentnent.
Astillas sacando astillas de la dura uña
del pulgar, astillas.
¡Horrible! Y el oro se sonrojó más.
Floreció una ronca nota de pífano.
Floreció. La azul floración está sobre los
cabellos coronados de oro.
Una rosa saltarina sobre satinados senos
de satén, rosa de Castilla.
Gorjeando, gorjeando: Aydolores.

¡Pío! ¿Quién está en el píodeoro?
Tintín gritó el bronce con lástima.
Y un llamado, puro, largo y palpitante.
Prolongado llamado de agonía.
Seducción. Suave palabra. ¡Pero mira!
Las brillantes estrellas palidecen. ¡Oh rosa!
Notas trinando respuesta. Castilla. Está
apuntando la mañana.
Tintinea tintinea, tenue tintineo.La moneda sonó. El reloj restalló.

 

 

BORGES-OBRAS COMPLETAS  849

DEL RIGOR EN LA CIENCIA
. . . En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección
que el mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad,
y el mapa del imperio, toda una Provincia, Con el tiempo, esos
Mapas Desmesurados no satisfacieron y los Colegios de Cartógrafos
levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el tamaño del
Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio
de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron
que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron
a las Inclemencias del Sol y de los Inviernos. En los desiertos
del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas
por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia
de las Disciplinas Geográficas.
Suáiez Miranda: VIAJES .DE VARONES PRUDENTES,
LIBRO CUARTO, CAP. XLV, LÉRIDA, 1658.

 

viernes, febrero 24, 2012

LA FUERZA DE LA VIDA Y EL 15 M

Pájaros robots capaces de coordinar el vuelo -

Es precioso ver cómo se mueven y coordinan. Y mucho más interesante ver cómo pueden modificar los patrones de coordinación para rastrear o cubrir zonas. Pero nunca, nunca chocan entre ellos. Y todo eso con una conexión Wifi. ¿Impresionante no?

  http://www.omicrono.com/2011/09/pajaros-robots-capaces-de-coordinar-el-vuelo/

                 

               Captura

 

Hay un número de circunstancias biológicas que no pueden explicarse con la bioquímica actual y los modelos físicos de cómo funcionan los organismos vivos. Por ejemplo, no hay explicación convincente para la sincronía precisa de movimiento que ocurre en grandes bandas de pájaros o escuelas de peces. En algunos tipos de peces, escuelas completas parecen tener “una sola mente”. Pueden presentir la ofensiva del predador y tomar acción evasiva no individualmente, pero coordinada como grupo verdaderamente enorme. O pueden espontáneamente formar una bola gigantesca para mantener alejados a los predadores. Si el grupo se dispersa, una vez pasado el peligro los peces sin esfuerzo alguno y casi instantáneamente se vuelven a formar en grupo. Tipos de comunicación conocidos, tales como vista, o sonido no puede explicar esta simultaneidad de comportamiento. Parece como si el pez gozara de un “sexto sentido” que estuviera guiando sus movimientos o estuviera sujeto a algún campo que lo estuviera ayudando a coordinar su comportamiento. ¿Podría una descripción cuántica de biología explicar este comportamiento?

 

  http://www.nutrienergetics.com/v1/sp/biologiacuantica.html 

JAMES JOYTCE –ULISES  557

Giraron, batiendo las alas débilmente. No
voy a arrojarles más. Un penique ya es
bastante. Por lo que me lo agradecen... Ni
siquiera un graznido. Propagan la aftosa
también. Si uno ceba a un pavo con castañas,
por ejemplo, toma el gusto de ellas. Comer cerdo
vuelve cerdo. ¿Pero entonces por qué los peces
de agua salada no son salados? ¿Cómo es?
Sus ojos buscaron respuesta en el río y
vieron un bote de remos anclado, balanceándose
perezosamente sobre las espesas ondulantes
aguas y mostrando sus inscripciones.
Kino's

II/-.
Pantalones.
Buena idea. Quisiera saber si le paga
alquiler a la corporación. ¿Cómo se puede ser

dueño del agua en realidad? Fluye en un
torrente variable siempre, corriente que en la
vida trazamos. Porque la vida es un flujo

VLADIMIR NABOKOV  557

«Señores, quiero
presentarles a mi prometida», y en el silencio asombrado que sigue, una bala
perdida los encuentra y estalla el paño de cristal azul de aurora de la ventana, tras lo
cual un estallido de aplausos saluda a la encantadora pareja.

jueves, febrero 23, 2012

LAS COSAS SIEMPRE PASAN ANTES O EN OTRO SITIO

                         

Hemos  cogido por los cuernos el miura de la crisis

Al enemigo ni agua

Y tu más

Joder !que frio!

 

    policia   

VLADIMIR NABOKOV-OBRAS COMPLETAS  114

Aquella noche, un poco después de la una, el viejo guarda, que trabajó
anteriormente de ayuda de cámara para el padre del coronel, estaba dando su
paseo habitual por los caminos del parque. Sabía perfectamente que su deber era
puramente mecánico, ya que el lugar era absolutamente tranquilo. Invariablemente
se acostaba a las ocho, el despertador saltaba con estrépito a la una, y el guarda (un
anciano gigante con unas venerables patillas grises que, por cierto, eran siempre
presa de los juegos de los niños) se despertaba, encendía la pipa, y gateaba hacia la
noche. Una vez que había hecho la ronda del parque, de aquel parque tranquilo,
volvía a su humilde cuarto, se desnudaba inmediatamente, y, vestido tan sólo con
una camiseta imperecedera que hacía juego con sus patillas, volvía a la cama y
dormía de un tirón hasta la mañana.
Aquella noche, sin embargo, el viejo guarda observó que algo no marchaba como
de costumbre. Desde el parque observó que una de las ventanas del castillo estaba
débilmente iluminada. Sabía con precisión absoluta que era la ventana del salón
donde colgaban los valiosos cuadros. Como era un tipo sobremanera cobarde, trató

de fingir que no había visto aquella luz extraña, y, con toda tranquilidad, decidió
que aunque era su deber asegurar que no había ladrones en el parque, no tenía
obligación alguna de cazar ladrones dentro de la casa. Y habiendo llegado a esa
determinación, el viejo volvió a sus habitaciones con la conciencia tranquila —vivía
en una pequeña casa de ladrillo junto al garaje—, y se quedó inmediatamente
dormido como un niño pequeño, con un sueño que no hubiera turbado ni siquiera el
rugido de un gran coche negro nuevo que alguien hubiera puesto en marcha a toda
prisa, no sin antes haber encendido deliberadamente el silenciador.
Y así, este infeliz anciano inofensivo, como un ángel de la guarda, atraviesa
momentáneamente esta narración para desvanecerse rápidamente en los brumosos
dominios de los cuales le ha hecho venir hasta aquí el capricho de una pluma

JAMES JOYCE-ULISES   114

Poseído de su hijo.
Tiene razón. Algo que dejar. Si el pequeño Rudy hubiera vivido. Verle crecer. Oír su voz en la casa. Caminando
al lado de Molly con traje de Eton. Mi hijo. Yo en sus ojos. Extraña impresión sería. De mí. Sólo por
chiripa. Tuvo que ser aquella mañana en Raymond Terrace estando ella en la ventana mirando a los dos perros
que estaban haciéndolo al lado de la pared del dejad de hacer el mal. Y el sargento con sonrisa bobalicona.
Llevaba aquel vestido crema con el rasgón que no llegó a coserse nunca. Dame un achuchón, Poldy.
Dios, me muero de ganas. Cómo empieza la vida.
Se quedó preñada entonces. Tuvo que renunciar al concierto de Greystones. Mi hijo dentro de ella. Yo le
podría haber ayudado en la vida. Podría. Haberle hecho independiente. Aprender alemán también

 

SURA 114
An-Nas (Los Hombres)

EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS MISERICORDIOSO, EL DISPENSADOR DE GRACIA:
(1) DI: “Me refugio en el Sustentador de los hombres,
(2) “el Soberano de los hombres,
(3) “el Dios de los hombres,
(4) “del mal del susurrador huidizo,
(5) “que susurra en los corazones de los hombres1 --
(6) “de [toda incitación al mal por parte de] las fuerzas invisibles y también de los hombres.”

miércoles, febrero 22, 2012

LA FLOR DE LA PIEDRA

                                                                

                                        http://jtroth.smugmug.com/gallery/9180361_6XDao/1/612678099_CyQbv#!i=645253770&k=wJWwS                                                                                                 

                                                                                                                                 

                                                                                         

JAMES JOYCE-ULISES  186

Todos esperaban. Nada se decía. Colocando las coronas probablemente. Me he sentado sobre algo duro.
Ah, ese jabón: en el bolsillo del pantalón. Mejor que lo cambie de ahí. Esperar la ocasión.

VLADIMIR NABOKOV-OBRAS COMPLETAS   186

Salió a la calle justo cuando el reloj de la iglesia acababa de comenzar la laboriosa tarea  de dar las campanadas  de mediodía.Otras campanas domingueras se le unieron excitadas,y una brisa viva agitaba las lilas persas que  rodeaban los servicios públicos en el pequeño parque junto a su casa.Los pichones se acomodaban en una vieja piedra Herzog,o se paseaban conteniéndose por la arena donde los chiquillos,con sus traseros blancos enhiestos,cavaban sus pequeños pozos con palas y cubos de juguete y jugaban con trenes de madera.Las hojas lustrosas de los tilos se movían al viento;sus sombras,ases de espadas,temblaban sobre el camino de grava y subían en bandadas ligeras por los pantalones y las faldas de los paseantes ,apresurándose en su ascensión  para dispersarse al llegar a los hombres y a los rostros y,de nuevo,la bandada entera volvía al suelo  donde,sin apenas moverse,esperaban inmóviles la próxima pisada de un pasajero