martes, diciembre 20, 2011

NARANJA

 

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ANDRE MALRAUX-LA CONDICION HUMANA   139*6=834-778=56

Un guardia examinó a Kyo, vestido con una tricota gris, con gran cuello. Creyéndole japonés, le señalaba ya con el dedo al ordenanza encargado de conducir a los extranjeros, cuando su mirada encontró los papeles que Kyo le tendía; por la entrada abarrotada de gente, lo condujo, pues, a la sección de la Internacional encargada de Shanghai. Del secretario que lo recibió, Kyo sólo sabia que había organizado las primeras insurrecciones en Finlandia; un camarada, con la mano extendida por encima de la mesa, mientras pronunciaba su propio nombre: Vologuin. Parecía grueso, más bien como una mujer madura que como un hombre; ¿se debía aquello a la finura de facciones, a la vez aguileñas y mofletudas, ligeramente levantinas a pesar de tener la tez muy clara, o a los largos mechones casi grises, cortos para estar echados hacia atrás, y que caían sobre sus mejillas como crenchas tiesas?

–Erramos el camino en Shanghai –dijo Kyo.

Su frase le sorprendió: su pensamiento iba más rápido que él. Sin embargo, decía lo que hubiera querido decir: si Han-Kow no podía suministrar el socorro que las secciones esperaban, entregar las armas era un suicidio.

Vologuin se hundió las manos en las mangas caqui de su uniforme e inclinó la cabeza hacia adelante, arrellanado en su sillón.

RUIZ ZAFON-PRISIONERO DEL CIELO   160*5=800-778=22

Daniel, es muy importante que no vuelva a seguir usted a ese individuo ni hable con él. No haga nada. Manténgase alejado. Es muy peligroso.

—¿Quién es ese hombre, Fermín?

Fermín cerró el libro y lo ocultó tras unas cajas en uno de los estantes. Oteando en dirección a la tienda y asegurándose de que mi padre seguía ocupado con la dienta y no nos podía oír, se me acercó y me habló en voz muy baja.

—Por favor, no le cuente nada de esto a su padre ni a nadie.

—Fermín...

—Hágame ese favor. Se lo pido por nuestra amistad.

—Pero, Fermín.

—Por favor, Daniel. Aquí no. Confíe en mí.

Asentí a regañadientes y le mostré el billete de cien con el que el extraño me había pagado. No hizo falta que le explicase de dónde había salido.

—Ese dinero está maldito, Daniel. Déselo a las monjas de la caridad o a un pobre que vea por la calle. O, mejor aún, quémelo.

Sin decir nada más procedió a quitarse la bata y a enfundarse su gabardina deshilachada y a calzarse una boina sobre aquella cabeza de cerilla que parecía una paellera fundida esbozada por Dalí.

NABOKOV-OBRAS    675    778-675=103

Es tan fácil evocar la sensación de antigüedad como
lo es el conseguir la impresión de un color determinado, simplemente cerrando un
párpado. Alguna vez me concedo el lujo de imaginarme el mundo de hoy, con
nuestras máquinas y nuestras modas, tal y como se les aparecerá a nuestros
descendientes dentro de cuatrocientos o quinientos años. Y les aseguro a ustedes
que me siento tan anciano como un monje del Renacimiento

CORAN     778

Sura 43. Sujruf     (Oro)

(63) Y CUANDO Jesús vino [a su pueblo] con todas la pruebas de la verdad, dijo: “He venido
a vosotros con la sabiduría,49 y para aclararos algo de aquello en lo que discrepáis:50 sed,
pues, conscientes de Dios, y obedecedme.
(64) “¡En verdad, Dios es mi Sustentador y vuestro Sustentador; adoradle, pues, [sólo] a Él:
este es un camino recto!”
(65) Pero las facciones surgidas entre aquellos [que vinieron después de Jesús] empezaron a
discrepar:51 ¡ay de aquellos que se empeñan en hacer el mal, por el castigo [que caerá sobre ellos]
en un Día doloroso!

66) ¿ES QUE no esperan [quienes están hundidos en el pecado] sino a que les llegue la Última
Hora de improviso, sin que se aperciban [de su inminencia]?
(67) Ese Día, los [antiguos] amigos serán enemigos unos de otros52 --excepto los conscientes
de Dios.
(68) [Y Dios dirá:] “¡Oh siervos Míos! ¡Nada tenéis que temer hoy, y no estaréis tristes –(69)
¡[Oh vosotros,] los que llegasteis a creer en Nuestros mensajes y os sometisteis a Nosotros! (70)
¡Entrad en el paraíso, vosotros y vuestras esposas, agraciados con la felicidad!”
(71) [Y allí] serán servidos en fuentes y copas de oro; y habrá allí cuanto las almas deseen, y
[todo lo que] sea deleite para los ojos.
Y allí permaneceréis, [Oh vosotros que creéis:] (72) ¡pues así será el paraíso que habréis de
heredar por vuestras acciones pasadas: (73) tendréis abundancia de frutos [de esas acciones], de
los que comeréis!

ROBERT GRAVES-LA DIOSA BLANCA 208-4=832-778=54

El relato más completo e inspirado acerca de la diosa en toda la literatura antigua
aparece en El asno de oro de Apuleyo, donde Lucio la invoca en medio de su miseria y
degradación espiritual y ella aparece respondiendo a su súplica; incidentalmente indica
que la diosa era adorada antaño en Moeltre en su triple calidad de cultivadora blanca,
segadora roja y aventadora negra del grano. La traducción castellana es la atribuida a
Diego López de Cortegana (1500), revisada y corregida por C.:

Primeramente ella tenía los cabellos muy largos, derramados por el divino
cuello y que le cubrían las espaldas; tenía en su cabeza una corona adornada de
diversas flores, en medio de la cual estaba una redondez llana a manera de
espejo, que resplandecía la lumbre de él para demostración de la Luna de la
una parte, y de la otra había muchos surcos de arados torcidos como culebras y
con muchas espigas de trigo por allí nacidas; traía una vestidura de lino, tejida
de muy muchos colores: ahora era blanca y muy luciente, ahora amarilla como
flor de azafrán, ahora inflamada con un color rosado, que, aunque estaba yo
lejos, me quitaba la vista de los ojos; traía encima otra ropa negra, que
resplandecía la obscuridad de ella, la cual traía cubierta y echada por debajo
del brazo diestro, al hombro izquierdo, como un escudo pendiendo con muchos
pliegues y dobleces.
Era esta ropa bordada alrededor con sus trenzas de oro, y sembrada
toda de unas estrellas muy resplandecientes, en medio de las cuales la Luna de
quince días lanzaba de sí rayos inflamados; y es así que esta ropa la cercaba
pendiendo de toda parte y tenía la corona ligada con ella, adornada de muchas
flores, manzanas y otras frutas, pero en la mano tenía otra cosa muy diversa de
lo que habemos dicho; porque ella tenía en la mano derecha un pandero con
sonajas de alambre, atravesadas por medio con sus vírgulas, y con un palillo
dábale muchos golpes, que lo hacía sonar muy sabrosamente; en la mano
izquierda traía un jarro de oro, y del asa del jarro, que era muy linda, salía una
serpiente, que se llamaba Aspis, alzando la cabeza y con el cuello muy alto; en
los pies divinos traía unos alpargates, hechos de hojas de palma. Tal y tan
grande me apareció aquella diosa, echando de sí un olor divino, como los olores
que se crían en Arabia, y tuvo por bien de hablarme en esta manera

Heme aquí do vengo conmovida por tus ruegos, ¡oh Lucio! Sepas que yo
soy madre y natura de todas las cosas, señora de todos los elementos, principio
y generación de los siglos, la mayor de los dioses y reina de todos los difuntos,
primera y única sola de todos los dioses y diosas del cielo, que dispenso con mi
poder y mando las alturas resplandecientes del cielo, y las aguas saludables de
la mar, y los secretos lloros del infierno. A mí, sola y una diosa, honra y
sacrifica todo el mundo en muchas maneras de nombres. De aquí los troyanos,
que fueron los primeros que nacieron en el mundo, me llaman Pesinuntica,
madre de los dioses. De aquí asimismo los atenienses, naturales y allí nacidos,
me llaman Minerva cecrópea, y también los de Chipre, que moran cerca de la
mar, me nombran Venus Pafia. Los arqueros y sagitarios de Creta, Diana. Los
sicilianos de tres lenguas me llaman Proserpina. Los eleusinos, la diosa Ceres
antigua Otros me llaman Juno, otros Bellona, otros Hecates, otros Ranusia. Los
etíopes, ilustrados de los hirvientes rayos del sol, cuando nace, y los atrios y
egipcios, poderosos y sabios, donde nació toda la doctrina, cuando me honran y
sacrifican con mis propios ritos y ceremonias, me llaman mi verdadero nombre,
que es la reina Isis. Habiendo merced de tu desastrado caso y desdicha, vengo
en persona a favorecerte y ayudarte; por eso deja ya estos lloros y
lamentaciones; aparta de ti toda tristeza y fatiga, que ya por mi providencia es
llegado el día saludable para ti.

PONGA UN TRASPLANTE EN SU VIDA

     

JAMES JOYCE-ULISES I     209

¿qué le importa al tipo metido bajo tierra haciéndole raíces a las
margaritas? No le alcanza. Asiento de los
afectos. Corazón destrozado. Una bomba
después de todo, bombeando miles de galones de
sangre cada día. Un buen día se atasca y estás
listo. Por aquí los hay a montones: pulmones,
corazones, hígados. Viejas bombas enmohecidas:
lo demás son cuentos. La resurrección y la vida.
Una vez muerto estás bien muerto. La idea del
juicio final. Hacerlos salir a todos de sus
tumbas. ¡Levántate y anda, Lázaro! Y llegó
quinto y perdió el puesto. ¡Levántate! ¡Es el
último día! Luego cada uno de los tipos
ratoneando por ahí su hígado y sus bofes y el
resto de sus bártulos. ¡La pucha, como para
encontrar todos sus cachivaches esa mañana!

ANATOLE FRANCE-EL FIGON DE LA REINA PATOJA   209

»No hay que creer que la vida esté limitada a las estrechas condiciones
en que se manifiesta a los ojos del vulgo. Cuando vuestros teólogos, lo
mismo que vuestros filósofos, enseñan que la creación tuvo al hombre por
objeto y fin, razonan como razonarían las cucarachas de Versalles o de las
Tullerías, las cuales creerían que la humedad de las cuevas se ha hecho
exclusivamente para ellas y que el resto del castillo no es habitable. El
sistema del mundo que el canónigo Copérnico enseñaba en el siglo último,
según Aristarco de Samos y los filósofos pitagóricos, es, sin duda, conocido
por haberse publicado compendios para los escolares, y diálogos en que se
explica, para los frivolos charlatanes de la ciudad. Ya habéis podido ver en
mi casa una máquina que lo demuestra perfectamente por medio de un
movimiento de relojería.
«¡Elevad vuestra mirada, hijo mío, y contemplad sobre vuestra cabeza el
carro de David, que, arrastrado por Mizar y sus dos ilustres compañeros,
gira alrededor del Polo; Arturo, Vega de la Lira, la Espiga de la Virgen, la
corona de Ariana y su encantadora perla! Ésos son soles. Una sola mirada
dirigida sobre el mundo os hace parecer que la creación entera es una obra
de fuego, y que la vida debe, bajo las más bellas formas, alimentarse de
llamas

ANDRE MALRAUX-LA CONDICION HUMANA   209

El comerciante se preguntaba ahora si sería un ladrón que había ido a examinar su almacén para saquearlo durante los próximos desórdenes. Sin embargo, aquel joven no deseaba ver los mejores objetos. Sólo bronces o hebillas de zorro, y de un precio moderado. A los japoneses les gustaban los zorros; pero aquel cliente no era japonés. Había que continuar interrogándole con habilidad.

–¿Habitaba usted, sin duda, en el Hupé? Dicen que la vida se ha hecho muy difícil en las provincias del centro.

Chen se preguntó si le convendría hacerse algo el sordo. No se atrevió, por temor a parecer más extraño aún.

–Ya no vivo ahí –respondió solamente. Su tono y la estructura de sus frases, aun en chino, tenían no se sabía qué de breves: expresaban directamente su pensamiento, sin emplear los giros usuales. Pero pensó en la compra.

–¿Cuánto? –preguntó, señalando con el dedo uno de esos broches de zorro que se encuentran en gran número dentro de las tumbas.

–Quince dólares.

 

BORGES-209

Ahora quiero acordarme del porvenir y no del pasado. Ya se
practica la lectura en silencio, síntoma venturoso. Ya hay lector callado de versos. De esa capacidad sigilosa a una escritura puramente
ideográfica —directa comunicación de experiencias, no de
sonidos— hay una distancia incansable, pero siempre menos dilatada
que el porvenir.
Releo estas negaciones y pienso: Ignoro si la música sabe desesperar
de la música y si el mármol del mármol, pero la literatura
es un arte que sabe profetizar aquel tiempo en que habrá enmudecido,
y encarnizarse con la propia virtud y enamorarse de la
propia disolución y cortejar su fin.

Muriel Barbery La elegancia del erizo  170   209-170=39

Me siento muy orgullosa de esta idea profunda. La he tenido gracias a
Colombe. Bueno, al menos me habrá sido útil una vez en la vida. No hubiera
creído poder decir esto antes de morir.
Desde siempre, Colombe y yo estamos enfrentadas porque, para
Colombe, la vida es una batalla permanente en la que hay que vencer
aniquilando al otro. No puede sentirse segura si no ha aplastado al adversario y
si no ha reducido su territorio al mínimo necesario. Un mundo en el que hay
espacio para los demás es un mundo peligroso según sus criterios de guerrera
de tres al cuarto. A la vez, sólo necesita a los demás para una pequeña tarea
esencial: alguien tiene que reconocer su fuerza. Por lo tanto no sólo se pasa el
tiempo tratando de aplastarme por todos los medios posibles, sino que, además,
le gustaría que le dijera, hundiéndose su espada en la carne de mi cuello, que es
la mejor y que la quiero

CARLOS RUIZ ZAFON-EL PRISIONERO DEL CIELO  160   209-160=49

¿Ha oído hablar usted de la esquizofrenia, Fermín? Es una de las nuevas palabras favoritas del señor director.

—Es lo que los civiles gustan en referirse como «estar como una chota».

—No es cosa de broma, Fermín. Es una enfermedad muy grave. No es mi especialidad, pero he conocido algunos casos y a menudo los pacientes oyen voces, ven y recuerdan personas o eventos que no han sucedido jamás... La mente se va deteriorando poco a poco y los pacientes no pueden distinguir entre la realidad y la ficción.

—Como el setenta por ciento de los españoles... ¿Y cree usted que el pobre Martín sufre esa dolencia, doctor?

—No lo sé con seguridad. Ya le digo que no es mi especialidad, pero yo creo que presenta algunos de los síntomas más habituales.

—A lo mejor en este caso esa enfermedad es una bendición...

—Nunca es una bendición, Fermín.

¿Y sabe él que está, digamos, afectado?

—Al loco siempre le parece que los locos son los demás.

—Lo que yo decía del setenta por ciento de los españoles...

 

Susan Sontag El amante del volcán  209

Ya llevaba en cama, y buscaba una cómoda posición para dormir, más de una hora.
En el balcón tras la gran ventana, enmarcado por siluetas de palmeras, penetró con
la mirada el aire cargado de aromas. Las nubes que iluminaba la luna eran muy
bajas, el cielo tenía un brillo casi rosado. La propia noche aumenta su enojosa
sensación de que las horas no avanzan; la noche, que parece suspendida. Es pura
noche, podría ser noche para siempre. No hay ni siquiera un movimiento de nubes
que le indiquen que la noche avanza. Oyó una voz de hombre cantando un poco
desafinada, sin duda algún chillón local quejándose de penas de amor; el retumbar
de un carruaje en la distancia; un pájaro nocturno

EL ALFILER Y LA HIGUERA

 

         Captura

BOLAÑO-2666      982

Un asesino,en el fondo, es bueno. Los alemanes eso lo sabemos bien.
¿Y qué? Puedo pasar una noche bebiendo con un asesino y tal
vez, al contemplar ambos la aurora, nos pongamos a cantar o a
tararear una pieza de Beethoven. ¿Y qué? Puede el asesino llorar
en mi hombro. Normal. Ser asesino no es fácil. Eso lo sabemos
bien usted y yo. No es nada fácil. Exige pureza y voluntad, voluntad
y pureza. La pureza del cristal y una voluntad de hierro.
E incluso puedo yo ponerme a llorar en el hombro del asesino
y susurrarle palabras dulces como «hermano», «camarada»,
«compañero de infortunios». En ese momento el asesino es
bueno, puesto que es intrínsecamente bueno, y yo soy un idiota,
puesto que soy intrínsecamente un idiota, y ambos somos
sentimentales, puesto que nuestra cultura tiende irrefrenablemente
a la sentimentalidad. Pero cuando la obra se acaba y yo
estoy solo, el asesino abrirá la ventana de mi cuarto y entrará
con sus pasitos de enfermero y me degollará hasta que no quede
una gota de mi sangre.

JAMES JOYCE-ULISES     982

Preguntando si tenía algún mensaje para
los vivos exhortó a todos los que aún están del
lado malo de Maya a que admitan el verdadero
sendero porque se había informado en los

círculos devánicos que Marte y Júpiter andaban
haciendo travesuras por el ángulo oriental
donde el carnero tiene poder. Fue luego
interrogado acerca de si había algunos deseos
especiales de parte de los difuntos y la
respuesta fue: Os saludamos, amigos de la
tierra, que habitáis todavía en el cuerpo. Tened
cuidado de que C. K. no os apile. Se determinó
que la alusión se dirigía al señor Cornelius
Kelleher, gerente del popular establecimiento
fúnebre de los señores H. J. O'Neill, amigo
personal del difunto, que tomó la
responsabilidad de todo lo relativo al entierro.
Antes de desaparecer solicitó que se dijera a su
querido hijo Patsy que el otro botín que él había
estado buscando se encontraba actualmente
bajo la cómoda de la habitación del medio de la
escalera

CERVANTES-DON QUIJOTE   707    982-707=275

Almas dichosas que del mortal velo
libres y esentas, por el bien que obrastes,
desde la baja tierra os levantastes,
a lo más alto y lo mejor del cielo.
Y, ardiendo en ira y en honroso celo,
de los cuerpos la fuerza ejercitastes,
que en propia y sangre ajena colorastes
el mar vecino y arenoso suelo;
primero que el valor, faltó la vida
en los cansados brazos que, muriendo,
con ser vencidos, llevan la vitoria.
Y esta vuestra mortal, triste caída,
entre el muro y el hierro, os va adquiriendo
fama que el mundo os da, y el cielo gloria.
—Desa mesma manera le sé yo —dijo el cautivo.
—Pues el del Fuerte, si mal no me acuerdo —dijo el caballero—, dice así:
SONETO
De entre esta tierra estéril, derribada
destos terrones por el suelo echados,
las almas santas de tres mil soldados
subieron vivas a mejor morada,
siendo primero, en vano, ejercitada
la fuerza de sus brazos esforzados,
hasta que, al fin, de pocos y cansados,
dieron la vida al filo de la espada

Y este es el suelo que continuo ha sido
de mil memorias lamentables lleno
en los pasados siglos y presentes.
Mas no más justas de su duro seno
habrán al claro cielo almas subido,
ni aun él sostuvo cuerpos tan valientes.

lunes, diciembre 19, 2011

NOVIA DEL AÑO

 

 Foto: JJ. Wuilbaut      seta            Foto: JJ. Wuilbaut

ANATOLE FRANCE-EL FIGON DE LA REINA PATOJA    pág 173

—Hermanito —le dijo—, ¿qué reliquias llevabais en el asno del segundo
vicario, en compañía de la hermana Catalina? ¿No serán vuestros calzones
los que dais a besar a los devotos, a semejanza de un cierto cordelero, de
quien Enrique Estienne ha referido la aventura?
—¡Ah, señor abate! —respondió el hermano Ángel, con la expresión de
un mártir que padece por la verdad—. No eran mis calzones, sino un pie
de san Eustaquio

Lo jurara si no fuera pecado —exclamó el abate agitando un alón de
ave—. Estos capuchinos desentierran santos desconocidos por los buenos
tratadistas de historia eclesiástica. Ni Tillemont, ni Fléury hablan de ese san
Eustaquio, a quien jamás debiósele una iglesia en París, habiendo tantos
santos reconocidos por autores dignos de fe que esperan aún semejante
honor. La vida de ese Eustaquio es un tejido de fábula ridicula. Lo propio
sucede con la de santa Catalina, la cual sólo ha existido en la imaginación
de algún picaro monje bizantino. No la quiero atacar, sin embargo, con

exceso, por ser la patrona de los escritores y la que sirve de divisa a la
librería del buen señor Blaizot, que es el lugar más delicioso del mundo.
—Llevaba también —repuso tranquilamente el hermanito— una
costilla de santa María Egipcíaca.
—¡Ah, ah!, en cuanto a ésa —gritó el abate mientras arrojaba al suelo
un hueso— la tengo por muy santa, a causa de que dio en vida un hermoso
ejemplo de humildad. Habéis de saber, señora
—agregó el abate tirando a mi madre de una manga— que santa María
Egipcíaca, yendo en peregrinación al sepulcro de Nuestro Señor, fue
detenida en su camino por un río muy profundo, y no teniendo dinero para
la barca, ofreció su cuerpo en pago a los barqueros. ¿Qué decís de esto, mi
buena señora?

JAMES JOYCE-ULISES  I      173

Ah,Mary perdió el alfiler de las bragas

No sabia qué hacer

para sostenerlo en alto

para sostenerlo en alto

¿Sostenerlo?Sostenerlas

Un dolor de cabeza
tan fuerte. Le habrá venido el asunto. Sus rosas.
O todo el día sentada escribiendo a máquina.
Fijar la vista es malo para los nervios del
estómago. ¿Qué perfume usa tu señora? Y
ahora, ¿podrías entender semejante cosa?

BORGES-OBRAS COMPLETAS    pág  173

Un buen día llegó a Puerto Ruiz un paisano lujosamente
vestido al estilo de la época: chiripá de merino negro, calzoncillo
cribado, pañuelo de seda al cuello, cinto cubierto de monedas de
plata, en buen caballo aperado regiamente: freno, pretal, estribos
y cabezada de plata con adornos de oro y facón haciendo juego.
Se dio a conocer diciendo que venía del saladero "Fray Bentos",
donde se había enterado de la fama de Fustel, y que, considerándose
muy hombre, deseaba probarse con él.
Fue fácil ponerles en contacto, y no habiendo motivos de ninguna
clase de malquerencia, se concertó el lance para el día y hora
determinados, en el mismo lugar.
En el centro de una gran rueda formada por todo el personal
del saladero y vecinos, comenzó la pelea, en la que ambos hombres
demostraban admirable destreza.
Después de largo rato de lucha, el negro Fustel consiguió alcanzar
a su rival con la punta del facón en la frente, haciéndole
una herida que aunque pequeña empezó a manar bastante sangre

Al verse herido, el forastero tiró el facón y, tendiéndole la mano
a su contrincante, le dijo: "Usted es más nombre, amigo"
Se hicieron muy buenos amigos, y al despedirse se cambiaron
los facones en prueba de amistad.

VLADIMIR NABOKOV-OBRAS   pág 173

Erwin se fijó en la cara de la niña, que caminaba mesuradamente junto al viejo poeta; había algo extraño en
aquel rostro, era extraña la mirada subrepticia de sus ojos excesivamente brillantes,
y de no ser por el hecho de que era todavía una niña, la nieta del viejo, sin duda, se
hubiera podido incluso sospechar que sus labios tenían un toque de carmín.
Caminaba balanceando sus caderas ligera, muy ligeramente, mantenía las piernas
muy juntas al andar, le preguntaba algo a su acompañante, algo con esa su voz
melodiosa, y aunque Erwin no dio ninguna orden, supo que su veloz deseo secreto
había sido cumplido.
—Desde luego, desde luego —contestó el viejo zalamero, inclinándose hacia la
niña.
Cuando pasaron a su lado, Erwin percibió un olor a perfume. Se volvió y luego
prosiguió su camino.
—Eh, ten cuidado —murmuró de repente al darse cuenta de que con ésta llegaban
a doce—, un número par. Tengo que encontrar una más, en la próxima media hora.
Le molestaba tener que seguir buscando, pero al mismo tiempo le agradaba que le
hubieran dado esta nueva oportunidad Elegiré una en mi camino hacia allá, se dijo,
después de un momento de pánico. ¡Seguro que encuentro una!
—Quizá sea la mejor de todas —observó en voz alta mientras escrutaba la noche
brillante

ANDRE MALRAUX-LA CONDICION HUMANA   173

¿Sabe usted, querido, que las mujeres persas, cuando son atacadas por la ira, zurran a sus maridos con sus babuchas erizadas de clavos? Son irresponsables. Y luego, ¿no es así?, vuelven a la vida ordinaria, a aquella en la que llorar con un hombre no las compromete, sino en la que acostarse con él las liberta –¿cree usted?–

He conocido a bastantes hombres para saber lo que hay que pensar de los caprichos: ninguna cosa deja de tener importancia para un hombre, en cuanto compromete su orgullo, y el placer es una palabra que permite hartarse de ella lo más pronto y con la mayor frecuencia. Me niego, por tanto, a ser un cuerpo, como usted a ser un talonario de cheques. Usted obra conmigo como las prostitutas con usted: «Habla, pero paga...» Soy también ese cuerpo que usted quiere que sea solamente: lo sé. No siempre me es fácil defenderme contra la idea que se tiene de mí. Su presencia me aproxima a mi cuerpo con disgusto, como la primavera me aproxima a él con júbilo. A propósito de la primavera, que se divierta usted mucho con los pájaros.

Y, desde luego, la próxima vez, deje usted tranquilos a los interruptores de la luz.

domingo, diciembre 18, 2011

CHERNOBYL

 

JAMES JOYCE-ULISES     569     602-569=33

En largos trazos umbrosos Sargent copió
los datos. Esperando siempre una palabra de
ayuda, su mano movía fielmente los símbolos
inseguros. Un ligero tinte de vergüenza
temblaba debajo de su piel opaca. "Amor
matris", genitivo subjetivo y objetivo. Con su
sangre débil y su leche agria de suero lo había
alimentado, hurtando sus pañales de la vista de
los otros.
Yo era como él, con esos hombros
agobiados, esa carencia de gracia. Mi infancia se
inclina a mi lado. Damasiado lejos para que yo
apoye allí una mano una vez o ligeramente. La
mía está lejos y la suya secreta como nuestros
ojos. Secretos, silenciosos, petrificados, se
sientan en los palacios oscuros de nuestros dos
corazones: secretos cansados de su propia
tiranía: tiranos deseosos de ser destronados.

La operación quedó hecha.
—Es muy sencillo —dijo Esteban, al par
que se ponía de pie.
—Sí, señor. Gracias —contestó Sargent.
Secó la página con una hoja de delgado
papel secante y llevó su cuaderno de vuelta a su
pupitre.
—Es mejor que tomes tu bastón y que
vayas con los otros —dijo

CORAN         602

SURA 27
An-Naml (Las Hormigas)
Período de Mecca

(7) ¡HE AHÍ! que, [estando perdido en el desierto,6] Moisés dijo a su familia: "¡Puedo distinguir
[a lo lejos] un fuego; os traeré de él alguna indicación [del camino que debemos seguir],
o bien os traeré [al menos] una tea para que podáis calentaros."
(8) Pero cuando se acercó a él, exclamó una voz: "¡Benditos los que están en [torno a] este
fuego, y los que están cerca de él!7 ¡E infinito es Dios en Su gloria, el Sustentador de todos los
mundos!
(9) [Y Dios dijo:] "¡Oh Moisés! ¡En verdad, sólo Yo soy Dios, el Todopoderoso, el Sabio!"
(10) [Y luego dijo:] "¡Tira tu vara!"8
Pero cuando la vio moverse rápidamente, como si fuera una serpiente, huyó [atemorizado],
sin [atreverse a] volver.9

7 Así explica Samajshari la expresión haulaha (lit., "alrededor de él"). Según algunos de los comentaristas
más antiguos, citados por Tabari, el "fuego" (nar) es, en este contexto, sinónimo de "luz" (nur), o sea, la
iluminación que Dios otorga a Sus profetas, los cuales --como puede suponerse-- se encuentran a priori
"cerca de él" por razón de su sensibilidad espiritual innata. Por el contrario, la frase man fi'n-nar wa-man
haulaha puede entenderse como referida a la luz de Dios, que abarca, y es núcleo de, toda iluminación
espiritual

La transformación milagrosa de la vara en serpiente tiene, a mi entender, una significación mística:
parece aludir a la diferencia intrínseca entre apariencia y realidad y, así mismo, a la comprensión espiritual
de dicha diferencia que Dios ha concedido a Sus siervos elegidos (cfr. la experiencia de Moisés con
el sabio desconocido que se narra en 18:66-82). Esta interpretación está fuertemente respaldada por 27:10
y 28:31, en los cuales se dice que Moisés vio que la vara “se movía rápidamente, como si fuera una serpiente
(ka’annaha yann)”.

BORGES- 602

Entonces mi alma se llenó de piedad. Imaginé la primera mañana
del tiempo, imaginé a mi dios confiando el mensaje a la
piel viva de los jaguares, que se amarían y se engendrarían sin
fin, en cavernas, en cañaverales, en islas, para que los últimos
hombres lo recibieran. Imaginé esa red de tigres, ese caliente
laberinto de tigres, dando horror a los prados y a los rebaños
para conservar un dibujo. En la otra celda había un jaguar;
en su vecindad percibí una confirmación de mi conjetura y un
secreto favor.
Dediqué largos años a aprender el orden y la configuración
de las manchas. Cada ciega jornada me concedía un instante de
luz, y así pude fijar en la mente las negras formas que tachaban
el pelaje amarillo. Algunas incluían puntos; otras formaban rayas
trasversales en la cara interior de las piernas; otras, anulares, se
repetían. Acaso eran un mismo sonido o una misma palabra.
Muchas tenían bordes rojos.

No diré las fatigas de mi labor. Más de una vez grité a la
bóveda que era imposible descifrar aquel texto. Gradualmente,
el enigma concreto que me atareaba me inquietó menos que el
enigma genérico de una sentencia escrita por un dios. ¿Qué tipo
de sentencia (me pregunté) construirá una mente absoluta?
Consideré que aun en los lenguajes humanos no hay proposición
que no implique el universo entero; decir el tigre es decir los tigres que lo engendraron, los ciervos y tortugas que devoró, el
pasto de que se alimentaron los ciervos, la tierra que fue madre
del pasto, el cielo que dio luz a la tierra. Consideré que en el
lenguaje de un dios toda palabra enunciaría esa infinita concatenación
de los hechos, y no de un modo implícito, sino explícito,
y no de un modo progresivo, sino inmediato. Con el tiempo,
la noción de una sentencia divina parecióme pueril o blasfematoria.
Un dios, reflexioné, sólo debe decir una palabra y en
esa palabra la plenitud. Ninguna voz articulada por él puede
ser inferior al universo o menos que la suma del tiempo.. Sombras
o simulacros de esa voz que equivale a un lenguaje y a
cuanto puede comprender un lenguaje son las ambiciosas y pobres
voces humanas, todo, mundo, universo.

VLADIMIR NABOKOV
Cuentos completos              602

—Yo sí que hubiera sabido —dijo una mujer corpulenta sentada con las piernas
abiertas—. En realidad, una está cansada de oír que hay que castigar a los alemanes.
También ellos son seres humanos. Y cualquier persona sensible estará de acuerdo
con lo que usted dice de que no son responsables de esas sedicentes atrocidades,
muchas de las cuales han sido, probablemente, inventos de los judíos. Me pongo
nerviosa cuando oigo que la gente sigue hablando sin ton ni son de hornos
crematorios y de casas de tortura que, de haber existido, estarían en manos de unos
pocos hombres tan locos como Hitler.
—Bueno, en todo caso, me temo que hay que ser comprensivos —dijo el doctor
Shoe, con su sonrisa imposible—, y debemos tomar en consideración las maniobras
de la imaginación semítica que controla a la prensa americana. Y debemos recordar,
asimismo, que había muchas medidas puramente sanitarias que las eficaces tropas
alemanas tuvieron que adoptar para disponer de los cadáveres de los ancianos que
habían muerto en los campos de trabajo e incluso, en algunos casos, para disponer
de las víctimas de las epidemias de tifus

EL ESTADO SALVAJE

escanear0026

JUAN BENET-HERRUMBROSAS LANZAS 588 págs   602-588=14

"Me complace mucho comprobar que tu ojo crítico sigue despierto: en tu carta has señalado lo que sin duda es el mejor párrafo de HL 2, el que se refiere al punto de luz en la noche. Es curioso: hace cosa de un mes le envié una breve nota a Savater para comunicarle que de su último libro lo que más me gustaba era una imagen (relativa a la superficie rizada de un lago escocés) y le sugería que le pusiera precio si era su intención venderla. Bien mirado lo de Barbara Stanwyck tampoco me parece demasiado mal. Aquí los enterados han coincidido en que no sé trazar caracteres y que he simplificado las causas de la guerra al reducirlas a querellas familiares. Es evidente que el primer principio que tiene el crítico es el de afianzar su personalidad y convencer al lector de que para algo es crítico: un vigía de la sociedad que atento sobre todo a los peligros que la amenazan, casi siempre se siente en la necesidad de comenzar con un: ojo, que yo no me chupo el dedo

 

 

 

 

sábado, diciembre 17, 2011

EL P A I S D E D O S

 

                                                        

                 escanear0023

                      Zapatero y Rajoy culminaron ayer el traspaso de poderes 

 

                   Forges 

VLADIMIR NABOKOV
Cuentos completos

Batir de alas                  675   708-675=33

Dejó a un lado el periódico, se llevó a la frente su puño enorme y de nuevo sintió la
mirada de alguien fija en su persona. Entonces salió despacio de la habitación,
esquivando las piernas lectoras, por delante de la mandíbula abierta y naranja de la
chimenea. Se perdió por los pasillos ruidosos, y se encontró inesperadamente en un
salón donde las patas blancas y curvas de las butacas se reflejaban en el parquet del
suelo, y donde colgaba un gran cuadro de Guillermo Tell haciendo blanco en la
manzana que su hijo sostenía en la cabeza; a continuación examinó con
detenimiento la tristeza de su rostro recién afeitado, las venillas rojas de sus ojos, su
pajarita de cuadros, en un cuarto de baño resplandeciente donde el agua
borboteaba musicalmente y una colilla dorada abandonada por alguien flotaba en
el fondo de porcelana

Don Campbell EL EFECTO MOZART  261    261*3=783-708=75

Una carrera de bicicleta transcontinental que se corrió ha-ce poco al ritmo de música, entre Santa Mónica (California) y Nueva York, marcó el récord mundial de 9 días, 23 horas y 15 minutos. Un ciclista comentó que escuchar cintas de música instrumental destinada a sincronizar la acti-vidad cardiovascular y muscular mejoró en un 25 por ciento su rendimiento en carrera de fondo.21 Actualmente se venden cintas de «música sincronizada para alto rendimiento» para correr, trotar, esquiar y otras actividades que re-quieren vigor y que tienen sus propios cadencia y ritmo. (Tenga presente que estas cintas se pueden escuchar a volumen suave durante los ejercicios para no dañar los oídos.)

Haruki Murakami 1Q84   683    708-683=23

Por fin abrió los ojos, se centró y observó su mano derecha, agarrada al borde de
la mesa. Confirmó que el mundo no se había desintegrado, que él seguía estando allí
y seguía siendo el mismo. Aún sentía cierto entumecimiento, pero aquélla era su
mano derecha, sin duda. También olía a sudor. Era un olor extrañamente salvaje,
como el que se percibe delante de la jaula de alguna bestia en los zoológicos. Sin
embargo, aquél era el olor que él mismo desprendía, no cabía duda.
Tenía sed. Tengo estiró la mano, alcanzó el vaso de la mesa y bebió la mitad del
agua, prestando atención a no derramarla. Una vez que descansó y recobró el aliento,
se bebió la otra mitad. Su mente regresó, progresivamente, a su sitio, y sus sentidos
volvieron a la normalidad. Depositó el vaso vacío sobre la mesa y se secó los labios
con el pañuelo.

ACORDE ENTRE BLANCO Y NEGRO

 

 

Muriel Barbery La elegancia del erizo 170*2=340-283=37

Sí, me cae muy bien Olimpia Saint-Nice. Constitución es una
encantadora gatita color caramelo, con el hociquito rosa bombón, bigotes
blancos y almohadillas lila, cuyos dueños son los Josse y, como todos los
animales de pelo del palacete, se ve sometida a los cuidados de Olimpia al
menor achaque. Pues bien, esta cosita inútil pero apasionante, de tres años de
edad, no hace mucho se pasó toda la noche maullando, arruinando así el sueño
de sus amos.
—¿Y eso por qué? —pregunto en el momento adecuado, porque estamos
enfrascadas en la complicidad de un relato en el que cada una quiere interpretar
su papel a la perfección

JAMES JOYCE-ULISES I    283

Los cascos de su caballo repiqueteando detrás de
nosotros por la calle Abby. Suerte que tuve la
presencia de ánimo de meterme en lo de
Manning; si no hubiera hecho así me las veo
negras. Se dio un buen golpe, por Dios. Debe de
haberse roto la cabeza contra las piedras. No
tendría que haberme dejado llevar por esos
estudiantes de medicina. Y los ridículos del
Trinity con sus gorros cuadrados de estudiante.
Buscando líos. Sin embargo llegué a conocer a
ese joven Dixon que me curó la picadura en el
Mater y ahora está en la calle Holles en lo de la
señora Purefoy. Así es el engranaje. Todavía
tengo en mis oídos el silbato del policía. Todos
tomaron las de Villadiego. ¿Por qué me eligió a
mí? Aquí mismo empezó.

Don Campbell- EL EFECTO MOZART  261  pág     283-261=22

Es posible que los poderes de la música sean aún más impresionantes que lo que indican estos estudios. Aunque el equipo de Irvine llevó a la atención del público el efecto Mozart, sin duda han sido los estudios del doctor Alfred Tomatis los que han establecido las propiedades sanadora y creativa del soni-do y la música en general, y del efecto Mozart en particular.
Durante la última mitad del siglo, este médico francés ha dedicado su vida a comprender el oído y las muchas manifestaciones de la escucha.14 Para sus socios es el Einstein del sonido, el Sherlock Holmes de la detección sónica. Para muchos de sus pacientes es sencillamente el doctor Mozart. Durante este tiempo, Tomatis ha hecho pruebas a más de 100.000 clientes en sus Centros de Escucha (Listening Centers) de todo el mundo para detectar discapa-cidades de escucha, vocales y auditivas, así como trastornos en el aprendi-zaje. Desde su casa principal en París trabaja con muchísimas personas, entre ellas músicos profesionales, niños con discapacidades psicológicas y de aprendizaje, y personas con lesiones graves en la cabeza. Su visión global del oído establece nuevos modelos para la educación, curación y rehabilitación.
Los logros de Tomatis son legión. Fue el primero en entender la fisiología de la escucha en cuanto diferente de oír. Clarificó la comprensión del domi-nio del oído derecho en el control del habla y la musicalidad, y desarrolló téc-nicas para mejorar su funcionamiento. Tiene el mérito de haber descubierto que «la voz sólo puede reproducir lo que el oído puede oír», teoría que tiene importantísimas aplicaciones prácticas en el desarrollo del lenguaje, teoría que la Academia Francesa de Medicina primero ridiculizó, pero después aceptó ampliamente y la llamó efecto Tomatis. Elaboró un nuevo modelo de crecimiento y desarrollo del oído, observando cómo funciona el sistema ves-tibular, o la capacidad de equilibrar y regular el movimiento de los músculos internos.
Pero posiblemente su aportación más importante fue reconocer que el feto oye sonidos en el útero.

Con poco más de treinta años, su curiosidad científica lo llevó al mundo de la embriología, en el que descubrió que la voz de la madre hace las veces de cordón umbilical sónico para el desarrollo del bebé, y constituye una fuen-te fundamental de nutrición. Esto lo condujo a la invención de una técnica que él llama Renacimiento Sónico, en el cual se filtran sonidos uterinos simu-lados para tratar discapacidades de escucha y trastornos emocionales.
La historia se inicia a comienzos de los años cincuenta, cuando tuvo conocimiento de la obra pionera de V. E. Negus, estudioso británico. Negus observó que en muchos casos los pajaritos bebés que son empollados por padres adoptivos no cantan ni imitan los sonidos de los pájaros que los

empollaron. Esto indujo a Tomatis a investigar el papel del sonido en el útero y a preguntarse si los problemas de desarrollo posnatales, sobre todo el autismo y los trastornos del habla y el lenguaje, podrían estar relacionados con una ruptura en la comunicación o trauma ocurrida en el útero.
En contradicción con la opinión que predominaba entonces, Tomatis declaró que el feto es capaz de oír. Pese a las burlas de sus colegas, que lo trataron como si fuera un renegado, perseveró y descubrió que el oído comienza a desarrollarse ya en la décima semana de gestación, y que a los cuatro meses y medio ya es funcional. Para medir las impresiones acústicas del útero, diseñó un sistema subacuático, con micrófonos, altavoces y grandes láminas de caucho, que eliminaba los efectos de las bolsas de aire en sus experimentos.
«El feto oye toda una gama de sonidos predominantemente de baja fre-cuencia», explica en L'oreille et la vie, su autobiografía. «El universo de soni-dos en que está sumergido el embrión es particularmente rico en calidades de sonido de todo tipo, [...] rumores internos, el movimiento del quilo durante la digestión, y los ritmos cardiacos como una especie de galope. Percibe la res-piración rítmica como un flujo y reflujo distante. Y luego la voz de su madre se afirma en este contexto.» Tomatis compara esto con una sabana africana al anochecer, con sus «reclamos y ecos distantes, crujidos sigilosos y el rumor de las olas». Cuando el circuito audiovocal está correctamente establecido, ese diálogo permanente, que le garantiza que va a tener un desarrollo armo-nioso, produce en el embrión una sensación de seguridad.
Tomatis observó además que, después de nacer, el bebé suele relajarse muy poco, hasta que su madre habla. «En ese momento el cuerpo del bebé se inclina en dirección a su madre. [...] El recién nacido reacciona al sonido de una voz determinada, la única voz que conocía mientras estaba en la fase fetal.» Como si la madre percibiera instintivamente esto, le canta al bebé, lo induce a dormir con nanas, lo aprieta contra su pecho con dulces melodías y le canta canciones infantiles para favorecer su desarrollo.

José Luis Sampedro
La sonrisa etrusca      
195 págs  195*2=390-283=107

»Me oyes, ¿verdad, niño mío? Qué importa mi boca cerrada, ¡cuando piensas con alma
te oyen! Apréndelo: miras bien fijo a un fulano pensando «si rechistas, te machaco» y,el
tío se arruga, te lo digo yo... A lo suave, lo mismo: miras a una mujer viéndola ya en tu
cama ¡y la tienes medio en el bote!... Ya ves, cada noche pensaba yo para mis ovejas por
dónde las llevaría al día siguiente y casi andaban solas... ¡Hasta los animales se dan cuenta!

 

GAO XINGJIAN
LA MONTAÑA DEL ALMA  pág 283

Me han contado que, durante la noche, se oían extraños tañidos de campana y redobles de
tambor, procedentes de la montaña, allí donde bordea el mar. Eran monjes y monjas taoístas que
estaban entregados a sus ceremonias secretas. El y ella me han explicado que se los encontraron por
casualidad y que los vieron con sus propios ojos. Hablaron de ello a la gente de su entorno. Pero, si
uno subía en pleno día a la montaña, era imposible dar con ese templo taoísta.
Si no les fallaba la memoria, debía de estar pegado al acantilado, al borde del mar. Según él,
estaba cerca de la cima. No, según ella, se encontraba en la ladera de la montaña y un camino
tallado en la pared escarpada conducía hasta allí.
Y decían ambos que era un templo muy bonito, erigido en una anfractuosidad, accesible
únicamente por ese pequeño sendero. Permanecía de día totalmente invisible, tanto para los
pescadores desde el mar como para los que recogían hierbas medicinales que recorrían las
montañas. Habían ido allí al oscurecer guiándose por la música, a tientas en medio de la noche. De
repente la luz de una antorcha aclaró la oscuridad, la puerta del templo se abrió y fueron tragados
por el humo del incienso